Iom Kipur: ¿Que,como y cuando?

Kaparot – En víspera de Iom Kipur , temprano por la mañana, se lleva a cabo el ritual de “Kaparot” para quitar la posibilidad de un mal decreto Divino. Se utiliza un gallo para los hombres y una gallina para las mujeres. Mirá las posibilidades de cumpli con esta tradición en www.kaparotargentina.com

Comida para dos días – En la víspera de Iom Kipur se come y se bebe en abundancia para poder ayunar en Iom Kipur.

Perdón – Nos reconciliamos unos con otros y fomentamos el compañerismo y el amor al prójimo para que no queden pecados y rencillas entre nosotros los cuales no son redimidos en Iom Kipur.

Enendido de Velas:

Baruj Ata Ad-on-ai, E-lo-heinu Melej Haolam, Asher Kideshanu Bemitsvotav, Vetsivanu Lehadlik shel Iom Hakipurim

Bendito eres Tú,Señor, nuestros Di-s nuestro, que nos has santifico con Sus preceptos y nos  ordenó encender la vela de Iom haKipurim.

Baruj Ata  Ado-nai Eloheinu Melej Haolam Shehejeyanu Vekiyimanu Vehigianu Lizman Hazeh.

Bendito seas, Señor nuestro D-os, Rey del universo, que nos has dado vida, nos has sostenido y nos has permitido llegar a esta ocasión.

Ayuno – El precepto mas importante del día es el ayuno. Además de la prohibición de comer y beber, también se prohibe en este día bañarse, usar calzado de cuero, las relaciones conyugales y el uso de cosméticos.

Plegarias – En Iom Kipur recitamos 5 plegarias: La nocturna, que comienza con el Kol Nidrei; Shajarit y Musaf durante la mañana; Minjá y Neilá antes del anochecer. Se acostumbra a recitar el “Vidui” (Confesión) en cada plegaria.

Todos sentimos la importancia que envuelve al sagrado día de Iom Kipur, por ello acudimos al Templo a rezar, ayunamos y cuidamos la santidad del día (no trabajamos etc.). El motivo, es porque en este día se define nuestro futuro para el año entrante, y en este momento Hashem sella para nosotros un año bueno para salud y bienestar.

No obstante debemos saber que Hashem nos observa no solamente en Iom Kipur, sino por supuesto durante todo el año. Entonces, así como nos acercamos al Templo y pedimos a Hashem perdón por nuestros errores y le suplicamos nos beneficie con un dictamen favorable, sería una buena decisión vincularnos con Él todos los días. Y que la primera cosa que hagamos de aquí en más, sea rezar y pedirle a Él por un día exitoso. Y si es un día de semana, colocar los Tefilín y dar una moneda a quien la solicita sin juzgar ni investigar si la persona realmente lo necesita.

Debemos saber que de la misma forma que actuamos para con nuestro prójimo, Hashem se comporta para con nosotros, vale decir que también nos da sin investigar si lo merecemos y Hashem nos da un día de salud y éxito en nuestra actividad.

La revelación

Una vez tuve una revelación Divina.

Estaba en el día sagrado de Rosh Hashaná, pero no estaba en el shul (Sinagoga). Estaba en un hospital- en una mañana muy húmeda- en un estéril y deprimente departamento de rehabilitación de geriatría, dónde unas bobes (abuelas) viejitas se habían reunido para oír el sonido del Shofar.

Todos los años hago esto- hago sonar el Shofar en los hospitales. Todos los años por lo menos una persona llora.

Este año había una bobe que no parecía tan anciana. El sólo hecho de ver un Shofar la llenó de excitación. Ella vertió en mí los recuerdos de su niñez. Parecía que el pasado se había despertado en ella. Había crecido rodeada del calor y el espíritu del Jasidut, e incluso aquí en Vancouver éste nunca la había dejado.

Ella recitó la bendición y yo empecé a soplar el Shofar, suave pero claramente. Las lágrimas empezaron a salir. Estoy acostumbrado a ello. Pero cuando terminé, era obvio que Di-s estaba allí en el cuarto. Porque ella estaba hablando con él.

“¡Oy, ziser G-t! ¡Taire, ziser G-t! ¡ Main zizer G-t!” 

Estaba llorando y estaba sosteniendo a Di-s en sus manos. Las manos de una bobe anciana que sostiene a un infinito y eterno Di-s.

Ella lo llamó “zis”. Yo nunca había oído algo semejante. Había oído “Zis” aplicado a los postres y a los nietos. Los Salmos de Rey David y el Cantar de los Cantares hablaban sobre el Omnipotente de esa manera. Pero ésta era una anciana bobe. Su voz tenía ese tono de amor y compasión, y sin embargo estaba llena con temor. Ella lloraba con aflicción, con alegría, con dolor, con anhelo y sus palabras eran dulcemente exultantes.

No puedo traducir las palabras que dijo. No funciona en español: “Mi estimado dulce Di-s”. No sucede nada.

Porque en español usted no habla con Di-s de la manera que una esposa habla con su amado esposo, un marido que se marchó en un largo viaje y que nunca supo si volvería, y usted ahora está de repente en sus brazos. Como una madre habla con sus pequeños y dulces hijos. Como la charla de una hija con su padre, que sabe que nunca la abandonará. Todos en uno.

En español no hay tal cosa. Pero en el idish de su niñez, ella podía decirlo.

Para mí, sus lamentos quebraron las más profundas exploraciones de los filósofos, haciéndolos estallar como un niño hace estallar las burbujas en el aire, como las sombras desaparecen en la solana. No tenían ningún significado aquí. Son sólo ideas. Éste es Di-s. La cosa real. Ésta fue la revelación. Algo que las ancianas bobes recuperaban. Algo que habíamos perdido. Casi.

Tenía que irme al shul. Ella todavía estaba empapada en lágrimas. Descubrí que yo estaba sonriendo. Usted pensará que soy insensible, pero estaba indefenso ante esta pro

funda y estimulante alegría que brotaba desde adentro.

Ella lloraba. Yo estaba lleno de alegría. ¿Por qué no? Yo había visto a Di-s cara a cara.

Al Unzer 

zisser G-t.

De Tzví Freeman

¿No es ingenuo creer que podemos tirar nuestros pecados al agua?

La tradicional ceremonia de Tashlij, en donde nos acercamos al agua y le rogamos a Di-s que nos perdone nuestras transgresiones, está basado en un versículo de Profetas: “Él volverá a tener misericordia de nosotros; Él suprimirá nuestras iniquidades. Y echará todos sus pecados en las profundidades del mar “(Mijá 7:19). El concepto de pecado se manifiesta en la realidad espiritual, y el “mar” mencionado en el versículo anterior se refiere a las aguas del mundo físico.

¿Cómo podemos, literalmente, echar una cualidad espiritual en una entidad material?

Cuando “el mar”, o cualquier agua, se considera metafóricamente para personificar el poder de anular más allá de la recuperación, así como purificar, podemos entender la ceremonia de Tashlij que es una especie de ayuda de meditación en nuestro proceso de arrepentimiento genuino. Queremos dejar realmente detrás todas nuestras transgresiones pasadas y faltas personales, saliendo limpios en un estado de renovación, y Tashlij es una manera dramática de enfatizar esas aspiraciones.

Además, cada acción que realizamos en este mundo físico, tiene una contraparte espiritual en los mundos más elevados. Haciendo determinadas acciones con la debida concentración, afectamos a la realidad espiritual, esta es una de las razones de las tradiciones místicas judías de realizar todas las Mitzvot. Que este Rosh Hashaná podamos ser meritorios de acercarnos a la fuente vivificante de toda benevolencia Divina, nuestras espirituales “manchas” lavadas.

¿Para quién es la plegaria?

El otro día estaba conversando con un amigo- prominente editor de un periódico local- mientras tomábamos una taza de café y filosofábamos sobre temas sagrados como la vida después de la vida, el kadish que se recita por un ser amado, y la plegaria.

La conversación se puso animada y muy apasionada cuando mi amigo expresó su profunda frustración por su incapacidad de encontrar una escena digna y una forma significativa en la que pudiera expresarse a Di-s.

Había observado las diferentes “marcas” de Judaísmo y los diferentes estilos dentro de ellas, pero no había hallado aún “la pareja perfecta” -nada que se adaptara a sus necesidades espirituales.

Mi respuesta inmediata fue: “¿Sabes? Me siento triste por ti”. Y lo sentía de verdad. Porque cualquiera que haya tenido la oportunidad de rezar -pero rezar en serio- sabe que no hay nada como ello en el mundo. Las preocupaciones mundanas y cotidianas desaparecen; uno entra literalmente en un baño espiritual y sale de allí refrescado y vigorizado con una nueva energía para asumir al mundo, librado de la coerción física, mental, emocional, financiera, etc. que inhiben nuestra verdadera y total felicidad. Descompresión para el cuerpo y el alma.

Pero lo que mi amigo sentía era inhibición. Lo que realmente quería, explicó, era poder escoger las Plegarias, y construir sus propias oraciones, dándole forma a la experiencia de la Tefilá que sería lo más significativa para él. Como un pensamiento posterior le pregunté: “¿Cuál es tu Plegaria favorita?”

Me contestó que es Hineni HeAni Mimaas, la oración cantada por el jazán antes de Musaf en Rosh Hashana y Iom Kipur. (La fuente de esta Tefilá no se conoce concluyentemente, pero muchos la atribuyen al gran Tosafista, Rabi Iaakov ben Meir, conocido como “Rabeinu Tam”.)

En esta conmovedora Plegaria, el jazán pronuncia su falta de mérito para liderar a la congregación en la Tefilá de Musaf. Incluye muchas declaraciones poderosamente humildes que intentan humillar al líder ante la congregación, como: “Miren, soy pobre en hechos meritorios, tembloroso y aterrado, estoy parado frente a Aquel que está entronizado en las alabanzas de Israel… Acepta mi Plegaria como si fuera la Plegaria de un hombre entrado en años y con experiencia en orar, cuya conducta en su juventud fuera intachable, cuya barba está crecida, cuya voz es dulce y cuyo carácter es agradable para sus semejantes…” 

Señalé a mi amigo que su elección era muy irónica. “Tu frustración con la Tefilá es porque no sacas nada significativo de ella” dije “y tu Plegaria favorita es una en la que jazán implora a Di-s para que acepte su Tefilá pues él no es digno de liderarla; una Tefilá que dice esencialmente que la Plegaria no es acerca de ti. La libertad y alegría que ofrece la oración, reside precisamente en la humildad que evoca- en el darse cuenta que la Plegaria no se trata de que la persona que ora se sienta bien por ello, sino en entrar en unión con Di-s. Sólo entonces se alcanza, aunque inadvertidamente, la liberación y la esperanza que la Tefilá incorpora.”

Era una visión que no había apreciado hasta que tuvimos esta conversación aunque, como concepto, lo había estudiado en la Ieshivá. Mi amigo el editor “secular”, me enseñó una lección que nunca había podido entender en toda mi vida basada en la educación de acuerdo a la Torá: la Tefilá no se trata de mí y de lo bien que me siento; es sobre Di-s y mi conexión con Él. 

La conclusión de la Tefilá de Hineni es muy precisa: “Que sea Tu Voluntad Oh Di-s… que los ángeles traigan mi Plegaria ante el Trono de Tu Gloria y la extiendan ante Ti, en aras de Tu Glorioso, grande y reverencialmente temido Nombre …Bendito eres Tu, quién escucha la Plegaria.” 

No dice: “Que sea Tu Voluntad, Oh Di-s que salga de esta Tefilá sintiéndome realizado, pleno y aliviado”. Ése es un derivado de la experiencia exitosa de la Plegaria. No es un derecho, es un premio. 

Hay una historia jasídica famosa en la que un discípulo de un Rebe toma la imponente responsabilidad de tocar el Shofar en Rosh Hashaná. En todas las congregaciones, éste es un colosal honor y responsabilidad, pero en los círculos místicos es una tarea monumental que lleva meses de auto-preparación e intenso estudio de los significados místicos de cada sonido emitido por el Shofar.

El discípulo pasó varias semanas de intensa purificación y profundización de los textos cabalísticos. Tomó notas que pensó tener junto a él al tocar el Shofar.

El gran momento llegó y el jasid tembloroso metió la mano en su bolsillo para extraer sus notas, pero descubrió que el papel donde las había apuntado había desaparecido.

Su Rebe y la congregación entera estaban bajo su Talitot, esperando este momento abrumador cuando los humanos y Di-s se unen en el éxtasis espiritual al escuchar el sonido supra-humano del Shofar. No había tiempo para empezar a buscar el papel extraviado. Con el corazón quebrado tocó el Shofar, sintiendo durante todo ese tiempo que no era verdaderamente digno de la sagrada tarea y por consiguiente le había ocurrido esta tragedia.

Después del Servicio se acercó su Rebe, llorando amargamente y disculpándose profusamente por haberlo decepcionado. Para su gran asombro, una sonrisa resplandeciente se dibujaba en la cara del Rebe. “Los sonidos del Shofar” explicó el Rebe, “son como llaves, cada nota es una llave que abre una puerta en el camino a las Cámaras Reales más íntimas de Di-s.

“Te pedí que tocaras el Shofar, pues sabía que tienes la habilidad para estudiar y prepararte y utilizar cada llave para introducir a la congregación a través de cada una de las entradas del Palacio Celestial hasta llegar a las Cámaras Reales.

“Sin embargo,” continuó el Rebe, “hay una llave maestra, una llave que abre todas las puertas. Ésa es la llave del “corazón humilde y quebrado”. Ésa es la llave que has usado cuando tocaste el Shofar, y gracias a tus esfuerzos, el Shofar ha cumplido su cometido de la manera más eficaz posible.”

Además de ser una buena historia, esto resalta el punto que mis maestros intentaron introducir en mí, y que mi amigo tuvo éxito en hacérmelo vislumbrar.

Entender que la Tefilá no es mía. No está para que me haga disfrutar y provocarme un instante de placer. Es Di-s, y Él nos premia con un sentimiento de cumplimiento, alivio y esperanza. Sin embargo, esto depende de la manera en que encaramos la Plegaria. ¿Se trata de mí o de Él?

Mi amigo “el editor” contestó su propia pregunta. Toda la premisa de no encontrar un lugar de Tefilá o una Plegaria específica que “hecha para él” es desacertada. De hecho, la Plegaria tiene todas esas calidades liberadoras, pero nacen de la intensa humildad y falta de expectativa por el ego. La verdadera Tefilá se trata acerca del despojarse del ego y unificarse con Di-s, y esta unificación nos da una calidad de tranquilidad y realización Divinas. No al revés.

De hecho, el término Talmúdico para la Plegaria es avodá, que se traduce literalmente como “trabajo”. Es un trabajo orar correctamente. Y es un premio poder conectarse a través de la Tefilá y recibir sus propiedades terapéuticas.

Que Hashem nos bendiga para que seamos inscriptos y sellados para un año feliz, saludable y exitoso lleno de Tefilá significativa.

Busque una sinagoga, halle una Plegaria, y que este año nos permita estar a todos conectados.

Por Rabi Nejemia Schusterman, director del Beit Chabad de Peabody, Massachusetts

El cerebro de 48 horas


Hoy en día la neurología es lo que antes considerábamos ciencia ficción. Se han dibujado mapas de todas las áreas del cerebro, prácticamente todo fue estudiado e investigado. Con la ayuda de un neurotransmisor podemos escuchar una canción olvidada hace más de 30 años, manipulando una raíz nerviosa podemos perder el deseo de comer papas fritas y perder de esta forma 8 kilos en un mes. Bueno, no para tanto, pero ya casi lo logramos.

El año, un cuerpo de 365 miembros y nervios, también tiene un cerebro, las 48 horas de Rosh Hashana. Esa es la traducción literal de Rosh Hashana: “Cabeza del año”. En Rosh Hashana coronamos a Di-s como nuestro Rey y Di-s renueva su deseo de crear un mundo físico. Canales de vitalidad y energía conectan las 48 horas de Rosh Hashana con los cientos de días, miles de horas y millones de segundos a los largo del año, de la misma forma que el cerebro se conecta con el cuerpo.

Es por eso que los días de Rosh Hashana son tan especiales: el impacto de cada acción se reproduce miles de veces. Si somos bondadosos en Rosh Hashana, seremos más bondadosos a lo largo del año. Si medimos nuestras palabras en estos dos días, nuestro hablar será más refinado durante el año. Si nos concentramos en alguna debilidad y hacemos un esfuerzo mayor, nos daremos cuenta que nuestra resolución es más efectiva que si la haríamos en otro momento.

Si puedes acceder a tu cerebro, puedes hacer prácticamente todo. Puedes despertar recuerdos olvidados, restaurar viejos talentos, aliviar miedos, magnificar alegrías, destruir prejuicios, estimular tus intereses y cambiar tu motivación. Básicamente puedes reprogramar tu vida, aunque sea por un año.

Por: Yanki Tauber

El clamor del corazon judio

El Baal Shem Tov da un ejemplo explicatorio del significado del toque del Shofar en Rosh Hashaná. Un príncipe abandonó el palacio real hacia un lugar distante, donde permaneció durante muchos años. Cuando regresó, desordenado y con las ropas desgarradas, nadie reconoció al noble desaparecido. Cuando quiso ingresar al palacio real, ni siquiera recordaba el idioma de su patria para hacerse entender. Entonces, estalló en un llanto desde lo profundo de su corazón clamando: “Papá, papá ¡sálvame!”. El rey reconoció la voz de su hijo, y su llamado le tocó las fibras más íntimas, y con rapidez procedió a reencontrarse con su hijo.

De la misma manera sucede con las almas judías. Se alejaron de “la mesa paterna”, descendieron del Trono Celestial para investirse en un cuerpo material, donde además se corrompieron a través de los pecados. En Rosh Hashaná, el alma judía añora retornar al Creador y exclama con un clamor interno desde las profundidades de su corazón: “Papá, nuestro Padre del Cielo, ¡sálvanos!” Ese es el signifi- cado del sonar del Shofar: el clamor del corazón del alma judía.

CLAMAR EN SI

Se explica en las enseñanzas jasídicas que lo principal de este clamor no es el contenido (las palabras que se gritan), sino el hecho del clamor en sí. Cuando alguien grita, hay aquí dos aspectos: el hecho de clamar y el contenido que se desea expresar con este llamado. Y a esto se refiere, que lo fundamental no es el contenido del gemido, sino que el judío grite.

En lo que hace a contenidos, hay diferencias entre un judío y otro. Cada uno tiene sus palabras, sus pensamientos y sus pedidos y aspiraciones. Pero con respecto al clamor en sí- todos los iehudím son iguales: todo judío clama a Di-s y ansía conectarse y volver a El. Uno grita con voz audible y el otro con una voz interior que no se percibe, pero todos llaman a Di-s.

LA BENDICIÓN NO ES EN VANO

Este clamor expresado en el toque del Shofar se eleva a las esferas espirituales siendo recibido y aceptado por el Altísimo. Prueba de ello es la bendición que recitamos en la plegaria de Rosh Hashaná: “Bendito …Di-s…que escucha la voz del Shofar de Su pueblo Israel – con piedad”. En relación a las bendiciones a Di-s tenemos la regla: se recitan sólo sobre algo seguro y real. Si existe duda, la ley es que “debe actuarse de manera blanda” y no se recita la bendición. Siendo que proclamamos la bendición de que Hashem escucha el sonido del Shofar de Su pueblo Israel, se desprende que es seguro que el sonar del Shofar es escuchado y recibido por Di-s.

Sobre esto dijo Rab Leivi Berdichov el ejemplo de un niño que deseaba una manzana de su padre y éste no quería dársela. ¿Qué hizo el hijo? Se apresuró a bendecir: “Bendito…el Creador del fruto del árbol” y el padre estuvo obligado a entregarle la manzana, para que la bendición recitada no sea en vano. Así también, cuando los judíos bendicen que: “Di-s escucha el sonido del Shofar de Su pueblo Israel con piedad”, el Altísimo está obligado, por así decirlo, a actuar como lo recita- do, para que la bendición no sea en vano.

EL DESEO ES DAR

Si así se conduce un padre de carne y hueso, que no está interesado en entre- gar la manzana a su hijo, cuánto más aún al tratarse del Altísimo que, con toda seguridad desea dar y brindar al pueblo de Israel de Su mano rebosante y amplia, sólo que ansía que los judíos se lo pidan.

De aquí tenemos la seguridad de que cuando los judíos tocan el Shofar en Rosh Hashaná, este sonido llega al Creador mismo, y es recibido por El con piedad, y El confiere a cada uno y todos los judíos una Shaná Tová uMetuká- un año bueno y dulce.

El Shofar

La mitzvá del Shofar (Tekiá – Shevarím – Teruá) representa el llanto de cada judío que clama por retornar a Di-s.

Es eso lo que identificamos cuando sentimos al escucharlo uno sensación de sobrecogimiento e introspección. Es el sonido sin palabras, el que penetra nuestras emociones, el que despierta en cada uno de nosotros diferentes sentimientos que pueden ser de reflexión, auto evaluación o enfrentamiento con lo realidad, es el sonido no afectado por lo comunicación verbal, ni distorsionado por el intelecto, es el llamado simple, ilimitado e indescriptible al cual tenemos que estar atentos, porque nos sirve como voz de alerta y nos inspira reverencio. Este instrumento tan simple y primitivo, es un cuerno de carnero que rememora al carnero que Abraham sacrificó en lugar de su hijo ltzjak, quien estaba dispuesto a dar su vida por Di-s, El capítulo relativo a “Akedat ltzjak” se lee en la Sinagoga en el segundo día de Rosh Hashaná y representa una recomendación, ya que le pedimos a Di-s que nos inscriba en el “Libro de la Vida” por el recuerdo de los méritos de nuestros antepasados, si no lo merecemos por los nuestros. El Shofar es el instrumento de viento más antiguo que conoce la humanidad y el único que hace miles de años tocamos en forma continua hasta nuestros días. Forma parte integral de la historia judía y su sonido evoco grandes acontecimientos toles como:

LA CREACION DEL MUNDO POR DI-S.

Al tocar el Shofar en Rosh Hashaná coronamos a Di-s como el Rey del universo, tal como se hace cuando se tocan las trompetas al comienzo de un reinado.

LA ENTREGA DE LA TORA EN EL MONTE SINAI

(Anunciada con el sonido del Shofor), Cuando la aceptamos para siempre o través del “Naasé VeNishmá” – Haremos y oiremos – y nos convertimos en el pueblo elegido por Di-s para cumplirlo.

LA LLEGADA DEL MASHIAJ (Mesías), que será anunciada, tal como se establece en la Biblia, por medio del sonido del Shofar.

El Shofar también nos da una lección de sencillez y humildad ya que éste no puede ser adornado en forma lujosa. Es más, su decoración sólo puede hacerse en la parte exterior sin que los adornos de oro y plata puedan penetrar las paredes del cuerno, lo cual lo haría inservible. Así nos alerto que tal como permitimos que el oro y la plata penetren en nuestras vidas y se posesionen de nuestra mente y de nuestra alma.

Oir el Shofar implica comprender y aceptar el mensaje que transmite, atender al llamado, a cesar nuestra indiferencia, a fortalecer nuestra relación con Di-s o través de la observancia de las Mitzvot, luchando contra las fuerzas

que nos alejan de El, paro ser merecedores de Su Bondad y Perdón, para comenzar un año nuevo que sea de crecimiento y plenitud, salud y bienestar.

Menu de Rosh Hashana

Ensalada de los Simanim- las comidas simbólicas de Rosh Hashaná

Ingredientes:

Ensalada

3 zanahorias peladas y ralladas

1 remolacha pelada y rallada

1 manzana pelada y rallada

2 puerros (solamente la parte blanca)

1/4 taza de aceite vegetal

2 cucharadas de semillas de granada

3 dátiles picados

3 tazas de lechuga

Aderezo

1/4 taza de aceite vegetal

2 cucharada de jugo de lima

3 cucharadas de miel

1 cucharada de mermelada de frutilla

1 cucharadita de canela

1 cucharadita de sal

1/4 cucharadita de pimienta

Preparación:

1. En una taza pequeña batir el aceite, jugo de limón, la miel, la mermelada de frutilla, la canela, la sal y la pimienta. (Puede prepararse 5 días por adelantado, mantener bien tapado en el refrigerador.)

2. En una sartén pequeña, calentar el aceite y freír los puerros hasta que estén doradas, 3-5 minutos, y escurrir sobre papel de cocina. Dejar enfriar y guardar en un recipiente tapado.

3. En un bowl mediano, mezclar las zanahorias, remolacha y manzana con suficiente aderezo para cubrir. Guardar hasta que esté frío. (puede prepararse un día antes)

4. Al momento de servir, montar la ensalada ya sea en platos individuales o en una fuente de servir. En una cama de lechuga, el montículo zanahoria, remolacha y manzana, espolvorear con semillas de granada, dátiles y puerros fritos.

Tzimes kugel

Ingredientes:

1 taza de batata rallada,

1 taza de zanahoria rallada

1 tazas de manzanas verdes ralladas

1 taza de azúcar negra

100 g de margarina, derretida

1 taza de harina

1 huevo batido

1/2 cdta. canela

1/4 cdta. sal

1/2 taza de pasas de uva rubias (opcional)

Procedimiento:

Mezclar todos los ingredientes juntos. Añadir en una fuente para horno (previamente aceitada) y cubrir con aluminio y hornear a 175 grados durante 45 minutos. Retirar el aluminio y continuar la cocción durante 20 minutos más.

Pollo con manzanas y miel

Ingredientes:

-1 pollo cortado en ocho sin piel

-2 manzanas verdes cortadas en rodajas

-2 manzanas rojas cortadas en rodajas

-8 cucharadas de miel

Procedimiento:

Colocar en una olla profunda las manzanas verdes y rojas en forma de colchon . Distribuir el pollo sobre las manzanas con los huesos para abajo. Cocinar a fuego lento hasta que el pollo se ponga blanco (20 minutos aproximadamente). Poner una cucharada de miel sobre cada pieza de pollo y dejar que se siga cocinando hasta que esté dorado.

Helado de miel

Helado

2 tazas de crema neutra

1 cucharaditas de esencia de vainilla

2 huevos

1/4 taza de azúcar

1/3 taza de miel

Relleno

7 rebanadas de leicaj congelado

1/3 taza de azúcar

1/2 cucharadita canela

2 cucharadas margarina derretida

Para el relleno torta: Precaliente el horno a 175 Cº. Cortar el leicaj en cuadrados. Combinar el azúcar, la canela y la margarina derretida en un tazón pequeño. Vertir esto sobre el pastel equitativamente. Hornear en una bandeja forrada por 12 minutos, revolviendo ocasionalmente. Dejar que se enfríe.

Para el helado: Batir la crema neutra y el extracto de vainilla hasta que esté punto chantilly . En un recipiente aparte, batir los huevos con el azúcar durante 5 minutos. Agregar la miel a los huevos y batir 1 minuto más. Mezclar la crema batida y los huevos juntos cuidadosamente y agregar de apoco el leicaj hasta que esté todo bien integrado. Congelar en formas de silicona o en cualquier recipiente.

Pin pong de Rosh Hashanah

1. ¿Es el Año Nuevo Judío comparable al Año Nuevo Civil?

Básicamente no. El año judío, conforme al precepto bíblico que Di-s expresara a Moshé aún estando en Egipto, se basa en meses lunares.

Observando el calendario civil, podemos notar que el año Nuevo Judío puede ocurrir en cualquier fecha desde el inicio de septiembre hasta el inicio de octubre. Además, el Año Nuevo Judío es más que el mero cambio del calendario que cuelga en la pared de nuestra cocina; es un momento en el que cada Judío revisa con honestidad y a conciencia sus logros espirituales y rectifica cualquier cosa que exija ser mejorada.

Esto no significa que sea un momento triste del año, pues la tristeza no es una característica que nos lleve a muchos progresos útiles. Por lo tanto decimos que se trata de un momento “serio”. Los judíos dedican mucho tiempo a rezar, a pensar y a realizar actos caritativos en mayor medida que lo usual en el curso del año.

2. ¿Es Tishrei el primer mes del calendario Judío?

Depende de cómo se mire. Es el primer mes del año de acuerdo a la perspectiva de la responsabilidad personal por las acciones propias (algo así como el año fiscal empleado para propósitos contables, que no se corresponde necesariamente con el año calendario). Es el séptimo mes del año cuando contamos meses. La Torá nos dice que los meses se cuentan a partir de Nisan – el mes en el que los judíos salieron de Egipto. El Año Nuevo de Tishrei coincide con la fecha en que fueron creados Adam y Javá.

3. ¿Por qué acostumbramos a comer miel durante el mes de Tishrei?

A fin de que uno retorne adecuadamente y logre un grado más alto de compromiso con el judaísmo, es importante que mantengamos un estado mental positivo y optimista. Estamos seguros de que con la ayuda Divina, podremos cambiar nuestros hábitos para mejor, y así ser bendecidos con un año muy dulce. Gustar de la miel debe recordar- nos que no hay obstáculo para endulzar la vida de uno mismo y conseguir todas las bendiciones que se necesitan

4. ¿Por qué el simbolismo con la miel?

En la plegaria nosotros pedimos por un año ‘bueno y dulce’. Pedir simplemente por un año ‘bueno’ no es suficiente porque sabemos que muchas cosas que son penosas para nosotros, son realmente bendiciones encubiertas, de ahí que ‘bueno’ pueda ser también doloroso. Por tanto, especificamos “bueno y dulce”, una clase de bien que puede ser fácilmente apreciado.

Bueno’ puede ser entendido intelectualmente, pero “dulce” es una experiencia de los sentidos la cual aún un niño pequeño puede apreciar. Nosotros pedimos a Di-s por bondad simple, la dulce clase de bien que puede ser apreciada por todos, antes que aquella que es entendida sólo por personas de profunda fe. “Danos simple bien, dulce como miel”.

Di-s se relaciona con nosotros como nosotros nos relacionamos con El. Si aceptamos Su palabra con simple, incuestionable fe, entonces El responderá con bien simple, sin complicaciones. Si complicamos la fe, aceptando sólo aquello que podemos captar intelectualmente, entonces Di-s puede darnos la clase de ‘bien’ que requiere gran esfuerzo intelectual para aceptar.

Ley de condonación de deudas y pruzbul

Cuando es un año de Shemitá.

Está escrito en la Torá: (Devarim 15:1-3): “Al final de cada siete años deberás instituir un indulto. El indulto consistirá en lo siguiente: todo acreedor remitirá su autoridad (respecto de la deuda) que le haya prestado a su prójimo. No deberá presionar a su prójimo o a su hermano (el pago de la deuda) pues El proclama (en ese 7º año) una condonación (de deudas) en honor a Hashem. Podrás cobrarle a un no judío, pero deberás renunciar a cobrar la deuda que tu hermano te deba”

Escribió el Rambam (en Hiljot Shemitá y Iovel Cáp. 9). Es un precepto obligatorio condonar (perdonar) las deudas en el 7º año, porque está escrito “todo acreedor remitirá su autoridad (respecto de la deuda)”, y el que reclama una deuda luego del 7º año, transgrede una prohibición de la Torá. Como está escrito: “No deberá presionar a su prójimo o a su hermano (el pago de la deuda)”.

Todas estas leyes se aplican también en la diáspora.

Pero quien entrega sus documentos a la Corte Rabínica y les dice: “cobren Uds. mi deuda”, ésta no se condona, porque está dicho: “pero deberás renunciar a cobrar la deuda que tu hermano te deba” la Torá especifica “a tu hermano” lo que excluye al tribunal Rabínico que es una institución. Y será entonces el Bet Din (tribunal) quien reclame la deuda.

Cuando Hilel el anciano (Sabio) vio que los judíos se abstenían de prestar los unos a los otros, y transgredían lo que está escrito en la Torá (Devarim 15:9): “Cuídate de que no haya en tu corazón algo negativo que diga: se acerca el 7º año, del indulto de deudas, y entonces mires con malicia a tu hermano menesteroso y no le prestes. El apelará ante Hashem contra ti, y será una transgresión en tu contra”. Estableció entonces el Pruzbul, para que no condonen las deudas y la gente no tema prestar.

Está escrito en el Shuljan Aruj Harav, leyes de préstamo 34, que no es requisito indispensable la entrega de los documentos al Tribunal sino que alcanza con declarar delante de ellos antes de la año de Shemitá: “He aquí que les entrego a Uds. mi deuda, que la cobraré cada vez que quiera”

¿Y cómo se realiza el acto del Pruzbul?

Solicita delante de tres hombres aptos para juzgar, que sean los jueces para realizar el Pruzbul:

Texto del Pruzbul:

“He aquí que les entrego todas las deudas que tengo a mi favor para (que ustedes me designen) cobrarlas cuando así yo lo desee”

Por el Rab. Iosef  Feigelstock