Un triunfo familiar

En Hungría, donde nací, ser judío se consideraba “vergonzoso”.  La palabra “zsido”, judío, era una palabrota. Descubrí que tenía antepasados judíos a los seis años. Me advirtieron que nunca lo mencionara. Antes de la Segunda Guerra Mundial, la mayoría de los judíos en Hungría eran asimilados y seguían el movimiento neólogo (conservador local). Solían llamarse húngaros […]