
El Séder de Pésaj es la comida central de esta festividad judía, en la que se recuerda la salida de Egipto a través de la lectura de la Hagadá, el consumo de alimentos simbólicos y la tradición de beber cuatro copas de vino. Durante el Séder, cada participante revive el éxodo como si lo estuviera experimentando personalmente.
El Séder se celebra al anochecer de la primera noche de Pésaj (y también la segunda en la diáspora), en conmemoración del éxodo del pueblo judío de la esclavitud en Egipto hace más de 3000 años, un evento fundamental en la historia y la identidad judía.
En el Séder, cada persona debe verse a sí misma como si ella misma estuviera saliendo de Egipto. Comenzando por nuestros Patriarcas, Abraham, Isaac y Jacob, contamos el descenso del pueblo judío a Egipto y recordamos su sufrimiento y la persecución de que fue víctima. Estamos junto a ellos mientras Di-s envía las Diez Plagas para castigar al Faraón y a su nación, y los seguimos cuando ellos salen de Egipto y cruzan el Mar de Juncos. Presenciamos la milagrosa mano de Di-s cuando las aguas se dividen para dejar que pasen los israelitas y luego vuelven a cerrarse, inundando a las legiones egipcias.
Kadesh – la bendición
El Séder se inicia con la recitación del kidush, en el que se proclama la santidad de este día sagrado. Esto se hace con una copa de vino, que es la primera de las cuatro copas que hemos de beber (reclinándonos) en el Séder.
Las cuatro copas de vino
¿Por qué cuatro copas? La Torá emplea cuatro expresiones de libertad o liberación en conexión con nuestra liberación de Egipto (ver Éxodo 6:6-7). Además, los Hijos de Israel tuvieron cuatro grandes méritos incluso estando en el exilio: no se cambiaron los nombres hebreos; continuaron hablando su propio idioma, el hebreo; conservaron un alto grado de moralidad; mantuvieron su mutua lealtad.
Se usa el vino porque es símbolo de alegría y regocijo.
¿Por qué nos reclinamos? Al beber las cuatro copas de vino y comer la matzá, nos reclinamos hacia la izquierda para acentuar el hecho de que somos personas libres. En la antigüedad, solamente las personas libres se daban el lujo de reclinarse mientras comían.
Urjatz – La purificación
Nos lavamos las manos de la manera prescripta, como solemos hacer cada vez antes de comer, pero esta vez sin pronunciar la bendición acostumbrada.
El paso siguiente en el Séder, Karpas, requiere que mojemos alimentos en agua, lo cual, según la ley judía, a su vez requiere que ese alimento sea comido con un utensilio o bien que uno se purifique las manos lavándolas. En la noche del Séder optamos por la observancia menos común para despertar la curiosidad del niño.
Karpas – el “aperitivo”
Se moja un pedacito de cebolla o de papa hervida en agua salada y se lo come (después de recitar la bendición de las verduras).
El acto de mojar el karpas en agua salada es un acto de placer y libertad, que suscita aún más la curiosidad del niño.
La palabra hebrea karpas, si se lee de atrás para adelante, alude a las extenuantes labores que llevaron a cabo los 600.000 judíos en Egipto. [La samej tiene valor numérico equivalente a 60 (que representa 60 veces 10.000), mientras que las tres últimas letras hebreas forman la palabra perej, duras labores]. El agua salada simboliza las lágrimas que derramaron nuestros antepasados en Egipto.
Iajatz – Partir la Matzá
La matzá intermedia del plato del Séder se parte en dos. El pedazo más grande se guarda para usarlo más tarde como el afikomán. Esta acción tan inusual no solo vuelve a atraer la atención del niño sino que además conmemora la división del Mar de Juncos que obró Di-s para que los Hijos de Israel cruzaran sobre tierra seca. El pedazo más pequeño de la matzá intermedia es devuelto al plato del Séder. Esta matzá intermedia quebrada simboliza la humildad, y más adelante será comida como el “pan de pobreza”.
Maguid – la Hagadá
Ahora se invita a los pobres a que se unan al Séder. La bandeja del Séder se coloca a un costado, se sirve una segunda copa de vino y el niño, que a esta altura ya no puede aguantar más de tanta curiosidad, formula la tradicional pregunta: “¿Ma nishtaná ha-laila haze mikol ha-leilot? ¿Por qué esta noche es diferente de todas las otras noches?”. ¿Por qué solamente matzá? ¿Por qué se moja la comida? ¿Por qué las hierbas amargas? ¿Por qué estamos tan relajados y reclinándonos sobre almohadones como si fuésemos reyes?
Las preguntas del niño desencadenan una de las mitzvot más significativas de Pésaj, que es el punto culminante de la ceremonia del Séder: la hagadá, o sea, el relato del Éxodo de Egipto. La respuesta incluye una breve reseña histórica, la descripción del sufrimiento que soportaron los israelitas, la lista de las plagas que acometieron a los egipcios y la enumeración de los milagros que obró el Todopoderoso para la redención de Su pueblo.
Rajtza – El lavado antes de la comida
Una vez concluida la primera parte de la Hagadá, al beber la segunda copa de vino (reclinándose), nuevamente nos lavamos las manos, pero esta vez pronunciando las bendiciones usuales, como solemos hacer antes de comer pan.
Motzi Matzá – Comemos la Matzá
Sosteniendo las tres matzot (con la matzá rota entre las dos enteras), se recita la bendición usual del pan. Luego, se deja caer al plato la matzá de abajo y se sostiene la matzá entera de arriba y la matzá rota del medio y entonces se pronuncia la bendición especial de “al ajilat matzá”. Luego se quiebran por lo menos 28 gramos de cada matzá y se comen los dos pedazos juntos, reclinándose.
Maror – las hierbas amargas
Se toman por lo menos 28 gramos de las hierbas amargas. Se las introduce en el jaroset, se sacude el jaroset y se pronuncia la bendición “al ajilat maror”. Se come sin reclinarse.
Korej – el sándwich
Cumpliendo con la costumbre instituida por el gran sabio talmúdico Hilel, se come un sándwich de matzá y maror. Se cortan dos pedazos de la matzá de abajo, que juntos deberían pesar por lo menos 28 gramos. Una vez más se toman por lo menos 28 gramos de hierbas amargas y se las introduce en el jaroset, tras lo cual se las colocan entre los dos pedazos de matzá y se dice “ken asá Hilel…” y se come el sándwich reclinándose.
Shulján Orej – el banquete
Ahora se sirve la comida festiva. Empezamos la comida con un huevo duro mojado en agua salada.
Una vez le preguntaron a un rabino por qué los judíos comen huevos en Pésaj. “Porque los huevos simbolizan al judío”, respondió el rabino. “Cuanto más se los quema o se los hierve, más se endurecen”.
Tzafún – Salir del escondite
Después de la comida, se va a buscar la media matzá que había estado “oculta” y se había guardado para el afikomán (“postre”) y se la come. El afikomán simboliza el cordero pascual, que se comía al final del banquete.
Todos deberían comer por lo menos cuarenta y dos gramos de matzá, reclinándose, antes de la medianoche. Después de comer el afikomán, no se come ni se bebe nada excepto las dos copas restantes de vino.
Beraj – las bendiciones de después de la comida
Se sirve una tercera copa de vino y se recita la bendición de después de las comidas. Luego se recita el pasaje en el que se invita al profeta Elías, el heraldo de la llegada del Mashíaj, nuestro recto Mesías.
Halel – Canciones de alabanza
A esta altura, habiendo reconocido al Todopoderoso y Su singular modo de guiar al pueblo judío, vamos un paso más allá y entonamos Sus alabanzas por ser Él el Amo de todo el universo.
Tras recitar el Halel, nuevamente pronunciamos la bendición del vino y bebemos la cuarta copa, reclinándonos.
Nirtzá – aceptación
Habiéndolo llevado a cabo en la forma debida, estamos seguros de que el servicio del Séder fue bien recibido por el Todopoderoso. Entonces decimos “Le-shaná ha-baá be-Ierushalaim” — el año próximo en Jerusalem.
KEARÁ
El plato del Seder (keará) incluye la mayor parte de los ingredientes que conforman el Seder.
Las tres matzot y los otros seis ingredientes se disponen en formación según su significación mística y la relación que hay entre uno y otro.
Cómo armar la Keará (bandeja) del Séder de Pésaj
La bandeja del Séder de Pésaj contiene los elementos simbólicos que se utilizan durante la ceremonia para recordar la salida de Egipto. Cada uno representa un aspecto del éxodo y de la historia del pueblo judío.
🫓 Las matzot
Colocá tres matzot enteras una sobre la otra, sobre un plato, bandeja o tela.
Se recomienda usar matzot redondas hechas a mano (shmurá).
Luego, cubrilas con una tela o con otra bandeja.
Elementos de la Keará del Séder
- Zroa (hueso asado)
Hueso de pollo asado con poca carne. Simboliza la ofrenda de Pésaj. No se come. - Beitzá (huevo duro)
Representa la ofrenda festiva que se llevaba al Templo. - Maror (hierbas amargas)
Rábano picante rallado o lechuga romana. Simboliza la amargura de la esclavitud en Egipto. - Jaroset
Mezcla dulce de manzana, pera, nueces y vino. Representa el barro utilizado por los esclavos hebreos. - Karpas (vegetal)
Puede ser papa, cebolla u otra verdura. Se utiliza al comienzo del Séder. - Jazeret (hierbas amargas adicionales)
Se utiliza para el sándwich de matzá y maror.


