Comprendiendo el milagro de Janucá

La festividad de Janucá (la fiesta de las luminarias), en la cual encendemos la janukía por ocho días para agradecer y recordar el milagro que Hashem nos hizo, que las velas permanecieron prendidas esos 8 días a pesar de que el aceite encontrado (un único tarrito con el sello del Kohen Gadol, que esto significaba que no había sido impurificado por los griegos) sólo alcanzaba para un día.

Ahora, surge una pregunta acerca de este milagro que celebramos, en el Beit Hamikdash, el Kohen todos los días ponía siempre la misma cantidad de aceite en la menorá, y ¿ cuánto tenía que poner? la mitzvá era que las velas perduren MEEREV AD BOKER, es decir, desde el anochecer hasta el amanecer, dentro de ese momento hay 2 tiempos llamados BEIN HASHEMASHOT, que es desde cuando el sol se pone hasta la salida de las estrellas en la tarde y desde el alba a la salida del sol en la mañana, tiempo en el cual hay duda si es día o noche.

Todos los días el Kohen llenaba todos los tarritos con la misma cantidad de aceite necesario para ese tiempo, pero la única que permanecía encendida también en el tiempo de Bein Hashemashot era el NER HAMARAVÍ, la vela occidental, las otras no.

De acá vemos, que el milagro de permanecer encendidas las velas ya existía, con el Ner Hamaraví.

Entonces, ¿qué diferencia hubo entre el milagro de janucá, que las velas permanecieron encendidas 8 días, con el Ner Hamaraví del Beit Hamikdash?

En Janucá, TODAS las velas permanecieron encendidas también en el tiempo de Bein Hashemashot, mientras que en el Beit Hamikdash solo el Ner hamaraví.

De aca, que en el Beit Hamikdash había milagro dos veces, en el Bein Hashemashot de la noche y en el del día, ya que al día siguiente tenía que rellenarlos nuevamente, en cambio en janucá hubo milagro 8 días, ya que todas las velas permanecieron encendidas también en el tiempo de bein hashemashot todos los días sin apagarse en ningún momento con solo 1 tarrito de aceite.

Encendemos la Menorá de Janucá al atardecer y es costumbre de Jabad incluso encenderla al momento de la puesta del sol, es decir, justo al comienzo de Bein Hashemashot.

La Halajá (Ley) establece que para cumplir la Mitzvá, las velas deben estar encendidas un mínimo de ½ hora aproximadamente una vez entrada la noche, y ese tiempo es exactamente el tiempo de 2 Bein Hashemashot (de aproximadamente 15 minutos cada uno, el de la mañana y el de la tarde).

La Luz de las velas de Janucá representan la Luz milagrosa que iluminó a nuestros antepasados justamente en los tiempos de duda, tiempos donde no se sabe si es día o noche, tiempos de confusión.

Esa misma energía se renueva cada año en Janucá y es un momento propicio para alegrarnos por la Luz que ilumina y despeja todas nuestras dudas.

Quiera Hashem que la luz de este Janucá disipe toda duda y perdure por siempre.

 

Por Shulamit Grodzicki

Janucá 5786/2025

Janucá es la “fiesta de las luces” de ocho días de duración, que se celebra con el encendido de la menorá todas las noches.

Janucá ( Hanukah ) es la “fiesta de las luces” de ocho días de duración, que se celebra con el encendido de la menorá todas las noches, oraciones especiales y comidas fritas.

La palabra hebrea Janucá significa “dedicación” y recibe ese nombre porque celebra la re-dedicación del Templo Sagrado (como leerás a continuación).

El centro de la festividad es el encendido nocturno de la menorá , que tiene nueve llamas, una de las cuales es el shamash (“acompañante”), que se utiliza para encender las otras ocho velas. La primera noche, encendemos una sola llama.

La segunda noche, se enciende una llama adicional. Para la octava noche de Janucá, las ocho velas están encendidas.

El viernes por la tarde, se debe tener cuidado de encender la menorá antes de encender las velas de Shabat  y la noche siguiente se deben encender sólo después de que Shabat haya terminado.

En el siglo II a. C., la Tierra Santa estaba gobernada por los seléucidas (sirio-griegos), que intentaron obligar al pueblo de Israel a aceptar la cultura y las creencias griegas en lugar de la observancia de las mitzvot y la creencia en Di-s.

Contra todo pronóstico, un pequeño grupo de judíos fieles pero mal armados, liderados por Judas el Macabeo, derrotó a uno de los ejércitos más poderosos de la Tierra, expulsó a los griegos de la tierra, recuperó el Templo Sagrado de Jerusalem y lo volvió a dedicar al servicio de Di-s.

Cuando intentaron encender la Menorá del Templo, encontraron solamente una vasija de aceite de oliva que no había sido contaminada por los griegos. Milagrosamente, encendieron la menorá y el aceite que les quedaba para un día duró ocho días, hasta que pudieron preparar aceite nuevo en condiciones de pureza ritual.

Para conmemorar y dar a conocer estos milagros, los sabios instituyeron la festividad de Janucá.

Se recitan bendiciones especiales, a menudo con una melodía tradicional, antes de encender la menorá, y después se cantan canciones tradicionales .

En cada hogar (o incluso por cada miembro de la familia) se enciende una menorá y se coloca en una puerta o ventana. La menorá también se enciende en sinagogas y otros lugares públicos. En los últimos años, han aparecido miles de menorás gigantes frente a los edificios legislativos y en centros comerciales y parques de todo el mundo.

Recitamos diariamente la oración especial del Hallel  y añadimos V’Al HaNissim en nuestras oraciones diarias y en la Bendición después de las Comidas, para ofrecer alabanza y agradecimiento a Di-s por “entregar a los fuertes en manos de los débiles, a los muchos en manos de los pocos… a los malvados en manos de los justos”.

En Janucá, es costumbre jugar con un “dreidel” (un trompo de cuatro lados que lleva las letras hebreas nun , gimmel , hei y shin , un acrónimo de nes gadol hayah sham , “un gran milagro ocurrió allí”). El juego generalmente se juega por un bote de monedas, nueces u otras cosas, que se gana o se pierde según la letra en la que caiga el dreidel cuando se hace girar.

Como el milagro de Janucá se hizo con aceite, es costumbre comer alimentos fritos en aceite.

El clásico de Europa del Este es el latke (panqueque) de papa con guarnición de puré de manzana o crema agria, y el favorito israelí es la sufganya (rosquilla) rellena de gelatina.

La Recompensa

Esta historia ocurrió en Hoshaná Rabá, el séptimo día de Sucot.

Sucot es la alegre Festividad que celebramos, en este hemisferio sur, en la primavera. Como seguramente saben, queridos lectores, duran…

Esta historia ocurrió en Hoshaná Rabá, el séptimo día de Sucot. Sucot es la alegre Festividad que celebramos, en este hemisferio sur, en la primavera.

Como seguramente saben, durante los siete días que dura la Festividad comemos en la Sucá. La Sucá nos recuerda el cuidado y la protección que Di-s dio al pueblo judío en su viaje de Egipto a la Tierra Prometida.

Recordarán también que en Sucot pronunciamos una bendición sobre las cuatro Especies de Plantas: el lulav —una rama de palmera datilera—, el etrog —un tipo de fruta cítrica—, el haddas — tres ramitas de mirto— y la aravá —dos ramitas de sauce—. De este modo agradecemos a Di-s por todas las cosas que crecen en los campos y en los huertos. Porque Sucot es también una importante celebración de la cosecha en Eretz Israel, y se lo conoce como ‘Festival de la Recolección’.

Hace muchos años, antes de que hubiera tiendas como las que tenemos hoy, el mercado bullía de actividad en esa época del año. Los granjeros traían sus frutas y verduras maduras para vender. Los pescadores pasaban largos días trabajando para tener suficiente pescado para llevar al mercado. Los agricultores que tenían granjas lecheras llevaban leche, queso y huevos. Las mujeres recogían bayas. Algunas preparaban frascos de encurtidos de pepinos. Había manteles bordados y cosas tejidas. En un mercado se podía comprar prácticamente de todo. Podían encontrarse cosas para comer y beber, animales de granja vivos, medicamentos, platos, vasijas, tela para ropas y todo lo que a uno se le ocurriera.

A este mercado llegó un hombre un Hoshaná Rabá hace mucho, mucho tiempo. Se llamaba Iaacov. En su bolsillo tenía diez shékels. Camino al mercado, Iaacov pensaba en todas las cosas que podría comprar para sus hijos con ese dinero. Se sentía muy feliz porque sabía qué contentos se pondrían los niños cuando regresara del mercado. No le había resultado nada fácil ahorrar los shékels, y a menudo se ponía la mano en el bolsillo para asegurarse de que el dinero aún estaba allí. No era frecuente que tuviera dinero para comprarle cosas a sus hijos, de manera que se trataba de una ocasión muy especial.

Cuando Iaacov llegó al mercado, miró a su alrededor. De pronto vio que alguien estaba pidiendo a la gente dinero para una pobre muchacha huérfana que se estaba por casar. Se puso la mano en el bolsillo. Pensó en sus hijos que estaban en casa, esperando que él les trajera cosas bonitas del mercado. Pobres niños, no recibían regalos a menudo. Luego pensó en la pobre niña que se estaba por casar. Realmente necesitaba dinero para comprar cosas para su nuevo hogar. Entonces se decidió. Sacó los diez shékels de su bolsillo y los entregó para la colecta para la pobre huérfana.

De regreso a su casa, Iaacov pensaba en sus hijos y estaba muy triste. Se sentirían desilusionados de que hubiera regalado todo su dinero. No le quedaba nada de dinero para comprarles algo.

Estaba oscureciendo, y era hora de rezar Minjá. Decidió detenerse en una sinagoga que quedaba en el camino. Allí vio un grupo de niños jugando con un montón de etroguím, porque ya estaban en Hoshaná Rabá y estos no se necesitaban más.

¿Qué es un etrog? Es una fruta amarilla y arrugada, que se parece al limón. Todos los años, cada padre trata de comprar para Sucot el etrog más hermoso y perfecto posible. En Sucot se toma el lulav (al que se unen tres ramitas de mirto y dos ramitas de sauce) en la mano derecha, se toma el etrog en la izquierda, y se dice una berajá —bendición— especial. Hay que tratar al etrog con cuidado. El padre lo guarda en una caja especial y el etrog se envuelve en una especie de algodón suave. Cuando termina Sucot, el etrog no se necesita más. Es por eso que los niños que estaban en la sinagoga jugaban con los etroguím en Hoshaná Rabá.

Iaacov pensó que a sus hijos les gustaría jugar con los etroguím. Era mejor llevar a casa una bolsa de etroguím que llegar con las manos vacías. De modo que juntó una bolsa entera y continuó su camino a casa.

Iaacov estaba muy cansado y afuera estaba oscuro, de manera que tomó el camino equivocado. Continuó caminando durante largo rato, pero cuando vio que aún no llegaba a casa, decidió detenerse y descansar. Se acostó a un costado del camino y utilizó la bolsa de etroguím como almohada.

Cuando despertó, vio que se encontraba en un lugar extraño. No sabía qué hacer. No sabía cómo encontrar el camino a casa.

De pronto vio unos hombres en uniforme montados sobre hermosos caballos. Eran mensajeros del rey. Iaacov se hallaba en un país nuevo y extraño, cuyo rey estaba muy enfermo. Se le había dicho al rey que sólo podía salvarlo la fruta que usaban los judíos en el festival de Sucot. Los soldados del rey viajaban por todo el país en busca de etroguím para poder curar al rey. Estaban muy tristes porque el rey se ponía más débil cada día y temían que muriera. Buscaban por todas partes y preguntaban a todos, pero nadie sabía cómo ayudar.

Detuvieron sus caballos frente a Iaacov y le preguntaron qué tenía en su bolsa. Quizá les sirviera. El pobre Iaacov se sintió atemorizado. Los hombres de uniforme lo asustaban.

“Nada importante”, les dijo Iaacov. “Nada valioso. Sólo tengo unos etroguím que quedaron de Sucot”.

“¡Etroguím! Es precisamente lo que necesitamos. Ven con nosotros”.

Los soldados tomaron a Iaacov y a su bolsa de etroguím y se dirigieron al palacio del rey lo más rápido que pudieron.

Iaacov no comprendía qué ocurría. Pensaba en su pobre mujer y sus hijos. Quizás no los vería nunca más. ¿Qué sucedía? ¿Qué sería de él ahora?

Cuando llegaron al palacio, los soldados saltaron de los caballos, tomaron la bolsa de etroguím y corrieron al dormitorio privado del rey.

La feliz noticia de que se habían encontrado etroguím corrió rápidamente por el palacio. Los sirvientes interrumpieron sus tareas para comentar la buena noticia.

Todos querían saber si la salud del rey mejoraba.

Afuera, Iaacov estaba sentado en los escalones del palacio, esperando. Quería irse a casa, pero no sabía para qué lado correr. Temía que los soldados del rey vinieran en sus caballos para llevarlo de vuelta al palacio, y eso podía significar nuevos problemas. Pensó en su mujer y en sus hijos amados, y sus ojos se llenaron de lágrimas.

“¡El rey se ha salvado! ¡El rey está bien! ¡Viva el rey! ¡Hurra, hurra!”, gritaron los soldados y los sirvientes del rey desde las ventanas del palacio. Todos estaban felices y excitados. De pronto, Iaacov vio a los soldados del rey que se acercaban.

“Ven con nosotros”, le dijeron. “El rey quiere conocerte”. Iaacov temblaba de miedo. ¿Por qué querría conocerlo el rey?

Con temor, subió los escalones del palacio. Se abrieron las pesadas y labradas puertas de madera y entró a un gran vestíbulo. Nunca en su vida había estado en una habitación tan grande y hermosa. Lo guiaron a través de largos corredores y pasaron por decenas de habitaciones hasta que finalmente llegaron al dormitorio privado del rey. Este estaba sentado en la gran cama, y su espalda descansaba sobre almohadones muy cómodos. Su colcha color púrpura era de seda suave y brillosa. Lucía un pijama azul, adornado hermosamente. Sobre su cabeza lucía un gorro de noche, también azul, terminado en una suave bola de armiño que hacía juego con el pijama. Era un espectáculo imponente. Pero lo mejor de todo era que el rey se veía contento y sonreía bondadosamente a Iaacov.

“Muchas gracias”, dijo el rey. “Gracias por los etroguím que salvaron mi vida”.

Luego le contó a Iaacov que había creído que moriría porque necesitaba los etroguím para curarse y nadie había podido ayudarle. “Recibirás una recompensa”, dijo el rey. Ordenó a sus sirvientes que llenaran la bolsa de Iaacov con dinares de oro. Luego, ordenó a otro sirviente que preparara los caballos y la carroza real para conducir a Iaacov de vuelta a su hogar con su mujer e hijos.

Ustedes ya podrán imaginar qué ocurrió luego. Todos se alegraron al ver que Iaacov volvía sano y salvo…

Sucot y su significado

“El día quince del mes séptimo será festividad de las cabañas para el Eterno, que durará siete días (Levítico 23:34), y así: “Viviréis en cabañas esos siete días. Cada nativo de Israel habitará en cabañas, para que vuestras generaciones sepan que hice habitar a los hijos de Israel en tiendas cuando los liberé de la tierra de Egipto” 

(Levítico 23:42-43).

Esta festividad le recuerda al pueblo el vagabundeo por el desierto en el camino de la esclavitud a la liberación nacional y espiritual.

En el desierto se creó la imagen espiritual del pueblo y allí recibió la Torá. Aún cuando llega ese pueblo a su descanso en su tierra, la tierra de Israel, recordará la adversidad del desierto y la benevolencia del Santo Bendito Sea “Y te condujo por el desierto grande y terrible plagado de víboras ardientes y escorpiones, un erial carente de agua de donde, empero, Él extrajo para ti agua de la roca dura. Y te dio también maná para comer en el desierto, cosa que no conocieron tus padres” (Deuteronomio 8:15-16).

La fiesta es también llamada la fiesta de la cosecha: “Y celebrarás la festividad de las cabañas durante siete días, una vez recogido el producto de tu era y de tu lagar”.

¿Cuáles son los significados de la fiesta de Sucot? 

1) La base nacional – la unión del pueblo: la fiesta de Sucot, como el resto de las festividades de peregrinación, tienen una base nacional.

El precepto de la sucá nos viene a recordar un pasado en común, cuando el pueblo de Israel estaba en el desierto camino a Eretz Israel. En la fiesta de Sucot el pueblo de Israel subía a Jerusalem, lugar céntrico espiritualmente y de superior importancia, para festejar la fiesta en ese lugar. 

Según nuestros sabios las cuatro especies representan los cuatro tipos de clases que existen en el pueblo de Israel. 

Etrog – posee sabor y fragancia, representa a los estudiosos de la Torá y los que practican buenas acciones. 

Lulav – ramo de palma – tal como su fruto, tiene buen sabor pero carece de aroma, así también existen los hombres que han estudiado pero no practican lo aprendido con perfección. 

Hadas – mirto – posee aroma muy agradable pero es insulso, así existen los que poseen perfectas acciones sin que sean muy estudiosos. 

Aravá – sauce – es insulso y carece al mismo tiempo de aroma, existen algunos israelitas que no son estudiosos ni tampoco realizan buenas acciones. 

Estas cuatro especies se toman juntas para bendecir, tres de ellas se atan – lulav, hadas y aravá – para simbolizar que el pueblo de Israel solo está completo si todas sus fuerzas se juntan. 

2) La alegría: La festividad es llamada por nuestros sabios “época de alegría” (de la misma manera que la festividad de Pesaj es llamada “época de liberación”, y Shavuot – “época del recibimiento de la Torá”). Tres veces somos obligados en la Torá a alegrarnos en la fiesta de Sucot “Y te alegrarás en la festividad”, “Y estarás alegre”, “Y se alegrarán ante vuestro D’s durante siete días”. Existen varias razones para esta alegría: la alegría de la cosecha, y aquella que viene luego del esfuerzo espiritual realizado durante los “días de arrepentimiento”. En este momento estamos seguros que ha sido bueno nuestro veredicto, y es por eso que estamos alegres. También está la alegría de la peregrinación, la unión y la concentración de todo el pueblo en Jerusalem – “una ciudad que hace a todo el pueblo de Israel amigos”. Esta alegría tenía su punto culmine en Simjat Bet Hashoeva en la época que existía el Templo. 

3) La preocupación por los pobres y necesitados: En la festividad de Sucot se enfatiza la idea de igualdad social y cooperación de los diferentes niveles sociales. “Te regocijarás en la celebración tú con tu hijo, tu hija, tu siervo, tu sierva, el levita, el forastero, el huérfano y la viuda que morare contigo. (Deuteronomio 16:14). A estas tres personas que poseen riquezas se le agregan otros seis que no poseen. De aquí la costumbre de aumentar la caridad en vísperas de Sucot, e invitar personas para compartir la festividad. 

4) Paz: la festividad de Sucot es época de alegría, pero es también el día de la sentencia. En Sucot son sentenciadas todas las criaturas del mundo sobre el agua (se fija la cantidad de lluvias que caerán ese año). En Sucot se sacrifican setenta toros, uno por cada nación del mundo y estos eran sacrificios para el bienestar y tranquilidad de todos los pueblos de la tierra. En la fiesta de Sucot comenzamos una nueva etapa en la relación con las otras naciones, y la sucá es llamada “la sucá de la paz”: “y extiende sobre nosotros la sucá de la paz”.

Sucot es la fiesta de reafirmación de nues­tra confianza en Di-s al recordar Su bon­dad durante los cuarenta años en los que nuestros antepasados atravesaron el de­sierto del Sinaí, después del Éxodo de Egipto. 

Durante este período hubo siete milagrosas nubes de gloria que los rodea­ron y sobrevolaron para protegerlos de los peligros y dificultades del desierto.

Sucot expresa la idea de que nuestro vínculo con el Creador del Universo no se basa únicamente en las actividades sagra­das y espirituales de Rosh Hashaná y lom Kipur, sino que todo aspecto de la vida, por más mundano o básico sea, es una oportu­nidad de unirse con Di-s.
En la Sucá comemos, descansamos y pasa­mos momentos con amigos; las activida­des cotidianas se convierten en un camino hacia lo Divino.

¿Que es Sucot?

SUCOT

Es la fiesta de reafirmación de nuestra confianza en Di-s al recordar Su bondad durante los cuarenta años en los que nuestros antepasados atravesaron el desierto del Sinaí, después del Éxodo de Egipto.

Durante este período hubo siete milagrosas nubes de gloria que los rodearon y sobrevolaron para protegerlos de los peligros y dificultades del desierto.

Sucot expresa la idea de que nuestro vínculo con el Creador del Universo no se basa únicamente en las actividades sagradas y espirituales de Rosh Hashaná y Iom Kipur, sino que todo as­ pecto de la vida, por más mundano o bá­sico sea, es una oportunidad de unirse con Di-s.

En la Sucá comemos, descansamos y pasamos momentos con amigos; las ac­tividades cotidianas se convierten en un camino hacia lo Divino

LA SUCÁ

La Sucá es una estructura temporaria de 3 o 4 paredes, cubierta con un techo de ramas y construida directamente bajo el cielo.
Nos recuerda las nubes de gloria que protegie­ ron a nuestros antepasados en el desierto.
Al comer una comida que incluye harinas o vi­ no, además de la bendición sobre los alimen­tos, se recita la bendición referente a la Sucá:

La primera vez en el año que se come en la Sucá, se recita también la bendición de Shehe­jeianu
  • Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám shehejeianu vekiemánu vehiguianu lizman hazé.
  • Bendito eres Tú, Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, Quien nos otorgó vida, nos sustentó y nos hizo llegar hasta el presente momento.
  • Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám ashér kidshánu bemitzvotáv vetzivánu leishev basucá.
  • Bendito eres Tú, Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, Quien nos santificó con Sus precep­tos y nos ordenó morar en la Sucá.
  • Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám shehejeianu vekiemánu vehiguianu lizman hazé.
  • Bendito eres Tú, Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, Quien nos otorgó vida, nos sustentó y nos hizo llegar hasta el presente momento.

SUCOT

Durante siete días y siete noches, comemos todas nuestras comidas en la sucá y la consideramos nuestro hogar. Ubicada al aire libre, la sucá está formada por al menos tres paredes y un techo de vegetación natural sin procesar, generalmente bambú, ramas de pino o de palmera.

Los 7 días de Sucot (excepto en Shabat)
Tomá el Lulav (previamente unido a las ramas de sauce y mirto) con la mano derecha y recitá la siguiente bendición:

  • Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám ashér kidshánu bemitzvotáv vetzivánu al netilat luláv.
  • Bendito eres Tú, Señor Di-s nuestro, Rey del Universo, Quien nos santificó con Sus precep­tos y nos ordenó tomar el Lulav.

REGOCIJO

Más allá de la alegría que sentimos en todas las festividades, en Sucot hay una obligación especifica de es­tar alegres. Hay quienes tienen la costumbre, para cumplir con tal fin, de tomar una copa de vino cada día de Sucot. 

Noche de baile, música y alegría en recuerdo de los bailes que se cele­braban en el Santo Templo de Jerusalem desde la tarde hasta el amanecer para acompañar la pre­paración del agua utilizada para el servicio de la festividad. Seguí nues­tras redes sociales para conocer cuándo y dónde se hará el festejo.

Los días intermedios son cuasi festividades, conocidas como Jol Hamoed. Vivimos en la sucá y tomamos las Cuatro Especies todos los días de Sucot (excepto Shabat , cuando no tomamos las Cuatro Especies).

De todas las festividades judías, Sucot es la única cuya fecha no parece conmemorar un acontecimiento histórico. La Torá se refiere a ella con dos nombres: Jag HaAsif (“Fiesta de la Cosecha”) y Jag HaSucot (“Fiesta de los Tabernáculos”), cada uno de los cuales expresa una razón para la celebración.

Las 4 Especies 


Las cuatro especies, con sus diferentes carac­ terísticas, representan a los diferentes tipos y personalidades que conforman al pueblo judío. Al unirlos, marcamos la importancia de cada uno con sus particularidades y de nues­tra verdadera unión.

Tomamos el Etrog con la mano izquierda y lo juntamos a las otras tres especies. 

La primera vez en el año que cumplimos con la Mitzvá recitamos la bendición de Shehejeianu

Mirando al este movemos las 4 especies desde el corazón 3 veces hacia la derecha (sur), hacia la izquierda (norte) hacia adelante (este) hacia arriba, hacia abajo, y hacia atrás (oeste). Atrayendo así las energías positivas y rechazando las negativas.

ERUV TAVSHILIN
Para poder cocinar los viernes en Iom Tov (Rosh Hashaná, Sucot y Simjat Torá) para el Shabat posterior se debe hacer ERUV TAVSHILIN en la tarde de la víspera de cada una de estas festividades, o sea los días miércoles 2,16 y 23 de octubre.

PROCEDIMIENTO:
Antes de la hora de encender las velas se toma una Jalá o pan y un alimento cocido (por ejemplo pescado, carne o huevo duro), se lo entrega a otra persona y se dice: ”.Aní Mezaké Lejól MíSherotzé Lizkot Velismój Al Eruv Zé”, “Comparto este Eruv con todo aquél que desee participar y depender de él”.

Luego la persona que lo recibe lo levanta 10 cm y se lo devuelve a la primera quién recita lo siguiente: Bendito eres Tú A-do-nay, Nuestro Señor, Rey del universo, que nos santificó con sus preceptos y nos ordenó lo referente al Eruv. Y finaliza diciendo: Por medio de éste, nos sea permitido hornear, cocinar, guardar, prender de un fuego preexistente, preparar y hacer en la festividad todo lo necesario para el Shabat, a nosotros, ya todos los israelitas que residen en esta ciudad.

Aflicciones en Yom Kipur

Iom Kipur es un día de ayuno: desde la puesta del sol en la víspera de Iom Kipur hasta la noche siguiente, no comemos ni bebemos. También nos abstenemos de ciertos placeres físicos: usar calzado de cuero, bañarnos o lavarnos, aplicarnos lociones o cremas y mantener relaciones maritales. También es un “día de descanso”, en el que se prohíbe todo trabajo (como en Shabat ).

No solamente comer y beber, sino también todos los placeres corporales están prohibidos en Iom Kipur.

Los Sabios han enumerado cinco aflicciones: Debemos abstenernos de comer, beber, lavar o ungir el cuerpo, usar zapatos de cuero y tener relaciones maritales.

Cuarenta días después de haber recibido la Torá en el Monte Sinaí y de haberse comprometido a ser el pueblo elegido de Di-s, los Hijos de Israel adoraron a un becerro de oro.

Moisés le suplicó a Di-s que no destruyera a su pueblo descarriado, y el diez de Tishrei Di-s dijo: “He perdonado”. Desde entonces, observamos esta fecha como el “Día de la Expiación”, una celebración de nuestra relación indestructible con Di-s.

Es el día más sagrado del año, cuando nos reconectamos con nuestra esencia misma, que permanece fiel a Di-s independientemente de nuestro comportamiento.

Vestimos ropas blancas en imitación de los ángeles espirituales y pasamos la mayor parte del día en la sinagoga dedicados al arrepentimiento y la oración.

Hay cinco servicios de oración:

1) Las oraciones de la tarde, que comienzan con el solemne Kol Nidrei .

2) La oración de la mañana.

3) Musaf , que incluye una descripción del servicio del Templo Sagrado de Iom Kipur.

4) La oración de la tarde, durante la cual se lee el Libro de Jonás .

5) Neilá, recitada cuando el día declina y se sella el veredicto para el nuevo año. Las primeras cuatro oraciones incluyen una confesión (privada) de los pecados a Di-s.

La Torá instruye: “El décimo día del séptimo mes os afligiréis.” 
 
Es una mitzvá en la Torá ayunar en Iom Kipur, el décimo día del mes judío de Tishrei . El ayuno comienza antes de la puesta del sol el 9 de Tishrei ( víspera de Iom Kipur ) y termina después del anochecer de la noche siguiente. Esto significa no comer ni beber en absoluto, ni siquiera agua.
Leyes y costumbres


En las primeras horas de la mañana del día anterior a Iom Kipur, se realiza la ceremonia de las Kaparot (“Expiación”). Tomamos un pollo vivo (un gallo para el macho y una gallina para la hembra) y, dándole tres vueltas sobre nuestras cabezas, decimos: “Este es mi reemplazo, este es mi intercambio, esta es mi expiación; esta ave irá a su muerte, y yo iré a una vida larga, buena y pacífica”. Luego se sacrifica al ave de acuerdo con el procedimiento halájico, momento en el que contemplamos que este es un destino que nosotros mismos merecemos, Di-s no lo permita, por nuestras faltas e iniquidades. El valor del ave se da a los pobres, y su carne se come en la comida de Iom Kipur; algunos dan el ave misma a los pobres. (Una costumbre alternativa es realizar el rito sólo con dinero, recitando los versos prescritos y dando el dinero a la caridad. Las Kaparot también se pueden realizar en los días anteriores, durante los “Diez Días de Arrepentimiento”).

Comidas festivas


El día anterior a Iom Kipur es Iom Tov, un día festivo, porque aunque estamos preparados para ser juzgados en el tribunal supremo por nuestras acciones del año transcurrido, confiamos en que Di-s es un juez misericordioso y decretará un año de vida, salud y prosperidad para nosotros. Se comen dos comidas festivas: una al mediodía y la otra antes del ayuno, que comienza al atardecer. El Talmud afirma que “Quien coma y beba el día 9 [de Tishrei], se considera como si hubiera ayunado tanto el 9 como el 10”.

En muchas comunidades es costumbre comer kreplaj el día anterior a Iom Kipur. Los kreplaj son pequeños cuadrados de masa de pasta enrollada rellenos de carne picada y doblados en triángulos. Se pueden hervir y servir en sopa o freír y servir como guarnición. La carne simboliza la severidad, la masa es una alusión a la bondad. En preparación para el Día del Juicio, “cubrimos” la severidad con bondad.).

Mikve


Tanto hombres como mujeres se sumergen en una mikve (piscina ritual) para alcanzar una medida extra de santidad antes del día sagrado.

Leikaj (pastel de miel)


En este día , es costumbre pedir y recibir leikaj (un dulce pastel que simboliza un año dulce) de alguien (generalmente nuestro mentor o nuestro padre). Una de las razones que se dan para esta costumbre es que si se hubiera decretado, Di-s no lo permita, que durante el año tendríamos que recurrir a una dádiva de otros, el decreto debería satisfacerse con este pedido de comida. El Rebe de Lubavitch agrega una idea más profunda: “pedir leikaj” en vísperas de Iom Kipur nos inculca el reconocimiento de que todo el sustento que recibimos durante el año, incluso el que supuestamente “ganamos” con nuestros propios poderes y esfuerzos, es en verdad un regalo de lo Alto, otorgado en respuesta a nuestros pedidos diarios de “Aquel que nutre al mundo entero con Su bondad, con Su gracia, con Su benevolencia y con Su compasión”.

Diez días de arrepentimiento


El período de 10 días que comienza en Rosh Hashaná y termina en Iom Kipur se conoce como los “Diez Días de Arrepentimiento”; este es el período, dicen los sabios, del que habla el profeta cuando proclama (Isaías 55:6) “Buscad a Di-s cuando se le pueda encontrar; llamadlo cuando esté cerca”. El Salmo 130, Avinu Malkeinu y otros insertos y agregados especiales se incluyen en nuestras oraciones diarias durante estos días.

Kol Nidrei

El primero de los cinco servicios de oración de Iom Kipur , que comienza con la solemne oración de Kol Nidrei , se recita en la sinagoga esta noche al atardecer, al comienzo del día sagrado.

Fin del ayuno

Después de Iom Kipur tenemos una comida festiva. Nos regocijamos, confiados en que Di-s ha perdonado nuestros pecados.

Aunque Iom Kipur es el día más solemne del año, está impregnado de una corriente subyacente de alegría: es la alegría de estar inmersos en la espiritualidad del día y expresa la confianza en que Di-s aceptará nuestro arrepentimiento, perdonará nuestros pecados y sellará nuestro veredicto por un año de vida, salud y felicidad.

¿Qué es Iom Kipur?

¿Qué es Yom Kippur?


El día de la expiación

Yom Kippur en breve


Qué:

El día de ayuno deiom Kipur es el día más sagrado del año, cuando estamos más cerca de Di-s y de la esencia de nuestras almas. iom Kipur significa “Día de la Expiación”, como dice el versículo: “Porque en este día Él os perdonará, os purificará, para que quedéis limpios de todos vuestros pecados ante Di-s ”.

Cuándo:

El décimo día de Tishrei, inmediatamente después de Rosh Hashaná (el Año Nuevo judío, que se celebra el primer y segundo día de Tishrei ).

Cómo:

Durante casi 26 horas “afligimos nuestras almas”: nos abstenemos de comer y beber , no nos lavamos ni aplicamos lociones o cremas, no usamos calzado de cuero y nos abstenemos de tener relaciones maritales. En cambio, pasamos el día en la sinagoga, rezando por el perdón.

Historia

Apenas unos meses después de que el pueblo de Israel saliera de Egipto en el año 2448 desde la creación (1313 a. C.), pecaron al adorar a un becerro de oro. Moisés ascendió al monte Sinaí y le rezó a Di-s para que los perdonara. Después de dos estadías de 40 días en la montaña, obtuvo el pleno favor divino. El día en que Moisés bajó de la montaña (el 10 de Tishrei) sería conocido para siempre como el Día de la Expiación: Iom Kipur.

 

Ese año, el pueblo construyó el Tabernáculo , una casa portátil para Di-s. El Tabernáculo era un centro de oraciones y ofrendas sacrificiales. El servicio en el Tabernáculo culminaba en Iom Kipur, cuando el Sumo Sacerdote realizaba un servicio especialmente prescrito. Los puntos destacados de este servicio incluían la ofrenda de incienso en el Lugar Santísimo (donde se guardaba el arca) y la lotería con dos machos cabríos, uno de los cuales se traía como sacrificio y el otro se enviaba al desierto ( Azazel ).

Aunque el Sumo Sacerdote generalmente vestía ropas doradas adornadas, en Iom Kipur se sumergía en una mikve y se ponía prendas blancas sencillas para realizar este servicio.

Esta práctica continuó durante cientos de años, durante la época del primer Templo de Jerusalem , construido por Salomón , y el segundo Templo, construido por Esdras. Judíos de todas partes se reunían en el Templo para experimentar la visión sagrada del Sumo Sacerdote realizando su servicio, obteniendo el perdón para todo Israel.

Cuando el segundo Templo fue destruido en el año 3830 desde la creación (70 d.C.), el servicio de Iom Kipur continuó. En lugar de que un Sumo Sacerdote ofreciera los sacrificios en Jerusalem , cada judío realiza el servicio de Iom Kipur en el templo de su corazón.

Qué hacer antes de Iom Kipur

Cuarenta días antes de Iom Kipur, el primer día de Elul, comenzamos a tocar el shofar todas las mañanas y a recitar el Salmo 27 después de las oraciones de la mañana y de la tarde. En las comunidades sefaradíes, es costumbre comenzar a recitar Selijot temprano todas las mañanas ( los ashkenazíes comienzan unos días antes de Rosh Hashaná), creando una atmósfera de reverencia, arrepentimiento y asombro que conduce a Iom Kipur.

Durante la semana anterior a Iom Kipur (conocida como los 10 Días de Arrepentimiento ), se hacen adiciones especiales a las oraciones, y la gente es particularmente cuidadosa con la observancia de sus mitzvot .

Así como Iom Kipur es un día de ayuno, el día anterior se dedica a comer y prepararse para este día sagrado. Estas son algunas de las actividades que realizamos el día anterior:

Kaparot se realiza a menudo en las primeras horas de la mañana.
Hay una hermosa costumbre de pedir y recibir un trozo de torta de miel, de modo que si, Di-s no lo quiera, se decreta que debemos ser receptores, se cumpla pidiendo torta de miel y siendo bendecidos con un año dulce.
Comemos dos comidas festivas, una a primera hora de la tarde y otra justo antes del comienzo del ayuno.
Muchos tienen la costumbre de sumergirse en una mikve en este día.
Se hacen donaciones extra. De hecho, se colocan bandejas especiales para la caridad en la sinagoga antes del servicio de la tarde, que incluye la oración de Iom Kipur Al Jeit .
Justo antes de comenzar el ayuno (después de concluida la segunda comida), es costumbre bendecir a los niños con la Bendición Sacerdotal.
Las velas festivas se encienden antes del comienzo del día sagrado.

Cómo se celebra Iom Kipur


El Shabat y las festividades se inician con el encendido de velas. El Shabat y los días festivos se inician con el encendido de velas.

Al igual que en Shabat, no se debe realizar ningún trabajo en Iom Kipur desde el momento en que se pone el sol el nueve de Tishrei hasta que las estrellas salen al atardecer del día siguiente.

En Iom Kipur nos afligimos evitando las siguientes cinco acciones:

Comer o beber (en caso de necesidad, ver aquí y consultar a un profesional médico y a un rabino)
Usando calzado de cuero.
Aplicar lociones o cremas.
Lavar o bañarse.
Mantener relaciones conyugales.

El día se pasa en la sinagoga, donde celebramos cinco servicios de oración:

Maariv, con su solemne servicio Kol Nidrei, en vísperas de Iom Kipur; Shajarit, la oración de la mañana, que incluye una lectura del Levítico seguida del servicio conmemorativo de Izkor; Musaf, que incluye un relato detallado del servicio del Templo de Iom Kipur; Minjá, que incluye la lectura del Libro de Jonás; Neilá , el servicio de “cierre de las puertas” al atardecer, seguido por el sonido del shofar que marca el final del ayuno.

Más allá de las acciones específicas, Iom Kipur está dedicado a la introspección, la oración y la petición de perdón a Di-s.  Incluso durante los descansos entre los servicios, es apropiado recitar los Salmos en cualquier momento disponible.
Qué hacemos después de Iom Kipur


Después de la caída de la noche, el servicio de Neilá de cierre termina con los resonantes gritos de la oración del Shemá : “Escucha, Israel: Di-s es nuestro Señor, Di-s es uno”. Luego, los congregantes estallan en canciones y bailes alegres, después de lo cual se toca un solo toque en el shofar , seguido de la proclamación: “El año que viene en Jerusalem”.

Participamos de una comida festiva después del ayuno, convirtiendo la noche después de Iom Kipur en un Iom Tov en sí mismo.

De hecho, aunque Iom Kipur es el día más solemne del año, está impregnado de una corriente subyacente de alegría: es la alegría de estar inmersos en la espiritualidad del día y expresa la confianza en que Di-s aceptará nuestro arrepentimiento, perdonará nuestros pecados y sellará nuestro veredicto por un año de vida, salud y felicidad.

¿Qué es Rosh Hashaná?

¿Qué es Rosh Hashaná?

El año nuevo judío

Qué:

Rosh Hashaná es el cumpleaños del universo, el día en que Dios creó a Adán y Eva , y se celebra como la cabeza del año judío.

Cuándo:

Rosh Hashaná se celebra los dos primeros días del año nuevo judío, 1 y 2 de Tishrei , comenzando al atardecer en la víspera del 1 de Tishrei . 

Cómo:

Rosh Hashaná se celebra con el encendido de velas por las noches, comidas festivas con dulces manjares durante la noche y el día, servicios de oración que incluyen el sonido del cuerno de carnero ( shofar ) en ambas mañanas y la abstención de realizar trabajos creativos.

El Año Nuevo judío, Rosh Hashaná, en realidad significa “Cabeza del Año”.

Así como la cabeza controla el cuerpo, nuestras acciones en Rosh Hashaná tienen un tremendo impacto en el resto del año.

Como leemos en las oraciones de Rosh Hashaná, cada año en este día “todos los habitantes del mundo pasan ante Di-s como un rebaño de ovejas”, y se decreta en la corte celestial “quién vivirá y quién morirá… quién se empobrecerá y quién se enriquecerá; quién caerá y quién se levantará”.

Es un día de oración, un momento para pedirle al Todopoderoso que nos conceda un año de paz, prosperidad y bendiciones. Pero también es un día de alegría en el que proclamamos a Di-s Rey del Universo. Los cabalistas enseñan que la existencia continua del universo depende del deseo de Di-s de un mundo , un deseo que se renueva cuando aceptamos nuevamente Su reinado cada año en Rosh Hashaná.

¿Cómo se llama?


● El nombre más común para esta festividad es Rosh Hashaná , el nombre utilizado en el tratado homónimo del Talmud dedicado a la festividad.

● La Torá se refiere a este día como Yom Teruah (Día del Toque del Shofar ). 

● En nuestras oraciones, a menudo lo llamamos Iom Hazikaron (Día del Recuerdo) y Iom Hadin (Día del Juicio) ya que este es el día en que Di-s recuerda todas Sus creaciones y determina su destino para el año siguiente.

● Junto con Iom Kipur (que sigue 10 días después), es parte de los Iamim Nora’im (Días de Reverencia o Altas Fiestas).

Primera prioridad: escuchar el shofar
 

La celebración central de Rosh Hashaná es el sonido del shofar, el cuerno de carnero, en ambos días de la festividad (excepto si el primer día es Shabat, en cuyo caso tocamos el shofar solo el segundo día).

 

Los primeros 30 toques del shofar se hacen sonar después de la lectura de la Torá durante los servicios matutinos, y se hacen sonar hasta 70 más durante (e inmediatamente después) del servicio de Musaf, sumando hasta 100 toques en el transcurso de los servicios matutinos de Rosh Hashaná (algunas comunidades también hacen sonar otra ronda de 30 toques después de los servicios). Para alguien que no puede ir a la sinagoga, el shofar puede sonar el resto del día. Si no puede salir de su casa, comuníquese con el centro de Chabad más cercano para ver cómo organizar una “visita a domicilio.

El sonido del shofar contiene una serie de tres tipos de toques:

Tekiah , un toque largo similar a un sollozo; shevarim , una serie de tres gemidos cortos; y teruah , al menos nueve ráfagas penetrantes y entrecortadas. El sonido del shofar representa el toque de trompeta que se hace sonar en la coronación de un rey. Su grito lastimero también sirve como un llamado al arrepentimiento. El shofar en sí mismo recuerda la Atadura de Isaac, un evento que ocurrió en Rosh Hashaná en el que un carnero tomó el lugar de Isaac como ofrenda a Di-s.

Otras celebraciones de Rosh Hashaná

Saludos:

En la primera noche de Rosh Hashaná, deséale a un hombre: “ Leshaná tová tikátev veticátem”; para una mujer: “ Leshaná tová tikátevé veticáteme” (“Que seas inscrita y sellada para un buen año”). En otras ocasiones, deséale “ Gemar chatimah tová ” (“Una buena inscripción y sellado [en el Libro de la Vida]”). 

Velas:

Como en todas las festividades judías importantes, las mujeres y las niñas encienden velas cada noche de Rosh Hashaná y recitan las bendiciones correspondientes . En la segunda noche, asegúrate de usar una llama existente y piensa en una fruta nueva que comerás (o prenda que llevarás puesta) mientras dices la bendición Shehechiyanu . 

Tashlij:

En la primera tarde de Rosh Hashaná (siempre que no sea Shabat ), es costumbre ir a un cuerpo de agua (océano, río, estanque, etc.) y realizar la ceremonia de Tashlich , en la que arrojamos ceremonialmente nuestros pecados al agua. Con esta tradición estamos evocando simbólicamente el versículo: “Y arrojarás sus pecados a las profundidades del mar”. La breve oración para este servicio se puede encontrar en su majzor .

Oraciones de Rosh Hashaná
Gran parte del día se pasa en la sinagoga, donde rezamos para que Di-s conceda a todas sus creaciones un dulce año nuevo. Las oraciones de la tarde y de la noche son similares a las que se dicen en un día festivo normal. Sin embargo, los servicios de la mañana son significativamente más largos.

 

 

 

El libro de oraciones de la festividad, llamado Majzor , contiene todas las oraciones y lecturas de la Torá para todo el día. El añadido más significativo es la ceremonia del toque del shofar . Sin embargo, también hay otros elementos importantes del servicio de oración que son exclusivos de Rosh Hashaná.

La Torá se lee en ambas mañanas de Rosh Hashaná.

El primer día, leemos sobre el nacimiento de Isaac y el posterior destierro de Agar e Ismael. Apropiadamente, la lectura es seguida por una lectura de la haftará sobre el nacimiento del profeta Samuel.  Ambas lecturas contienen el tema de las oraciones por los hijos que son respondidas, y ambos nacimientos tuvieron lugar en Rosh Hashaná.

En la segunda mañana, leemos acerca del sacrificio que Abraham hizo de su hijo Isaac. Como se mencionó anteriormente, el sonido del shofar evoca al carnero, que ocupa un lugar destacado en esta historia como una poderosa muestra de la devoción de Abraham a Di-s que ha caracterizado a Sus hijos desde entonces. La haftará habla del amor eterno de Di-s por Su pueblo.

La repetición de la Amidá (Oración en Silencio) por parte del cantor está salpicada de piyutim, oraciones poéticas que expresan nuestros deseos para el año y otros temas del día. Para ciertas selecciones, las que se consideran especialmente poderosas, se abre el arca. Muchas de estas adiciones están pensadas para ser dichas en respuesta, como un esfuerzo conjunto entre el líder de la oración y la congregación.

Incluso sin los piyutim adicionales , la oración de Musaf de Rosh Hashaná es significativamente más larga que el resto del año. Esto se debe a que su única bendición intermedia se divide en tres bendiciones adicionales, cada una de las cuales se centra en otro de los temas principales de la festividad: la realeza de Di-s, nuestro deseo de que Él nos “recuerde” para bien y el shofar . Cada bendición contiene un collage de versículos bíblicos que expresan su tema, y luego es seguida por una ronda de toques de shofar .

Fiesta de Rosh Hashaná

 

Comemos comidas festivas todas las noches y todos los días de la festividad. Como en todas las demás comidas festivas, comenzamos recitando el kidush sobre el vino y luego decimos la bendición sobre el pan. Pero hay algunas diferencias importantes:

a. El pan (que tradicionalmente se hornea en panes jalá redondos y a menudo se espolvorea con pasas) se moja en miel en lugar de sal, expresando nuestro deseo de un año dulce. Lo hacemos en Rosh Hashaná, Shabat Shuvá (el Shabat anterior a Iom Kipur ), en la comida previa a Iom Kipur y durante Sucot .


b. Siguiendo con el tema dulce, es tradicional comenzar la cena de la primera noche con rodajas de manzana bañadas en miel . Antes de comer la manzana, hacemos la bendición ha’eitz y luego decimos: “Que sea Tu voluntad renovarnos un año bueno y dulce”.
c. Mucha gente come partes de la cabeza de un pescado o de un carnero, expresando el deseo de que “seamos cabeza y no cola”.


d. En muchas comunidades se comen otros alimentos tradicionales, cada uno de los cuales simboliza un deseo para el año entrante. Muchos comen granadas , expresando el deseo de que “nuestros méritos sean muchos como las [semillas de la] granada”. Otro alimento común son los tzimmes, un plato dulce a base de zanahoria que se come por su nombre yiddish , merren , que significa tanto “zanahoria” como “aumento”, y que simboliza el deseo de un año de abundancia.


e. Es tradicional evitar los frutos secos, así como los alimentos picantes a base de vinagre, en particular el rábano picante que tradicionalmente se come con el pescado gefilte, ya que no queremos un año amargo.
f. En la segunda noche de la festividad no comemos manzanas, cabezas de pescado, granadas, etc. Sin embargo, antes de partir el pan (y mojarlo en miel), comemos una “fruta nueva”, algo que no hemos probado desde la última vez que estuvo en temporada. 

En muchas comunidades se comen otros alimentos tradicionales, cada uno de los cuales simboliza un deseo para el año entrante. Muchos comen granadas , expresando el deseo de que “nuestros méritos sean muchos como las [semillas de la] granada”. Otro alimento común son los tzimmes, un plato dulce a base de zanahoria que se come por su nombre yiddish , merren , que significa tanto “zanahoria” como “aumento”, y que simboliza el deseo de un año de abundancia.

f. En la segunda noche de la festividad no comemos manzanas, cabezas de pescado, granadas, etc. Sin embargo, antes de partir el pan (y mojarlo en miel), comemos una “fruta nueva”, algo que no hemos probado desde la última vez que estuvo en temporada. (Lea esta entrada del blog para conocer el motivo de la fruta nueva y de los demás alimentos tradicionales).

¡Que este Rosh Hashaná no falte un rico Leicaj de miel!

Ingredientes:
-2 huevos
-¾ vaso de miel
-1 vaso de azúcar
-1 vaso de aceite
-1 cucharadita de canela
-1 cucharadita de bicarbonato de sodio
-1 cucharada de polvo de hornear
– 2 ½ vasos de harina
– 1 vaso de cafe (hecho con 2 cucharitas de cafe)

Procedimiento:

Precalentar el horno a fuego medio bajo.

Mezclar todos los ingredientes hasta que se forme una preparación homogénea y sin grumos.
Colocar en budineras previamente aceitadas y cocinar 20 minutos aproximadamente hasta que salga el escarbadiente limpio.