Fe ciega

Pesaj comenzaba dentro de pocos instantes. Yo tenía 16 años y tenía que volver a casa en el Bronx. Si bien estaba en la zona, el tren en el que viajaba sufrió un desperfecto. Pregunté a un alma caritativa sobre mi dirección de destino y me dijo: “¡Hijo,tienes un largo camino aún!” Al pasar por […]