Abrir el corazón: la enseñanza de la Tzedaká en la Parashá Reé

“Abrir abrirás tu mano… dar darás”
(Devarim 15:8-10)

La mitzvá de la Tzedaká aparece dos veces en nuestra parashá, y en ambas ocasiones la Torá utiliza una expresión duplicada: “abrir abrirás” y “dar darás”.

Nuestros Sabios aprenden de esta repetición que la obligación de ayudar al otro no es algo ocasional, sino constante. No alcanza con dar una sola vez. La persona debe estar dispuesta a hacerlo una y otra vez.

Rashi explica:

“Abrir abrirás” — incluso muchas veces.
“Dar darás” — incluso cien veces.

Mucho más que dinero

Aunque ambos versículos hablan de caridad, cada uno apunta a un aspecto distinto de la mitzvá.

El primero se dirige al corazón de quien da. La Torá advierte:

“No endurezcas tu corazón ni cierres tu mano a tu hermano necesitado”.

Por eso luego ordena:

“Abrir abrirás tu mano”.

Aquí el énfasis no está solamente en la acción, sino en la capacidad de vencer la resistencia interior, la tendencia natural al egoísmo o al temor de perder.

El segundo versículo, en cambio, pone el foco en el acto concreto de dar. No basta con sentir compasión: el necesitado debe recibir ayuda real.

La verdadera lucha

Por eso Rashi diferencia ambas expresiones.

En “abrir abrirás” dice “muchas veces”, porque la lucha interior no puede medirse numéricamente. Cada vez que una persona supera su inclinación egoísta y abre el corazón, ocurre algo nuevo y profundo.

Pero en “dar darás” sí menciona “cien veces”, porque allí se habla de la acción práctica, algo concreto y cuantificable.

La Torá nos enseña que la Tzedaká no consiste solamente en transferir recursos. También implica transformar el corazón.

Cuando el alma vence al instinto

Existe una diferencia enorme entre dar porque uno se siente obligado y dar después de haber vencido una resistencia interna.

Precisamente allí aparece el verdadero crecimiento espiritual.

Cuando la persona supera su naturaleza egoísta y elige ayudar, revela una fuerza mucho más profunda: el poder ilimitado del alma.

La lucha interior despierta algo infinito dentro del ser humano.

Elul y un corazón más abierto

Las enseñanzas jasídicas explican que durante el mes de Elul es especialmente importante aumentar en Tzedaká.

Cada acto de generosidad abre canales de misericordia y bendición.

No se trata únicamente de ayudar al otro. También se trata de convertirnos en personas más sensibles, más abiertas y más capaces de ver la necesidad ajena.

Porque la verdadera caridad no comienza en la mano.

Comienza en el corazón.

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