
Comprender nuestras múltiples dimensiones internas
Sucot marca el comienzo de la temporada de lluvias en la región mediterránea. De hecho, las Hoshanot que se recitan durante la festividad incluyen pedidos por abundantes lluvias. Poco después de Sucot comenzamos también a incorporar la petición de lluvia en las oraciones de la Amidá.
Por eso, tomamos cuatro especies vegetales, especies que dependen especialmente del agua, y le pedimos a Di-s que nos proporcione abundantes lluvias durante el invierno que comienza.
Las cuatro especies simbolizan diferentes aspectos de nuestra vida interior. Al cumplir la mitzvá de las cuatro especies, también expresamos nuestro deseo de purificar y elevar esas dimensiones de nosotros mismos.
La forma del Etrog se asemeja al corazón y, por eso, nos recuerda la necesidad de purificar nuestro corazón de los pensamientos negativos o inapropiados que pudimos haber tenido durante el año.
Las hojas del mirto (hadas) se asemejan a los ojos. Nos recuerdan que debemos cuidar nuestra mirada y apartarnos de imágenes que puedan perjudicar nuestra sensibilidad espiritual.
Las hojas del sauce (aravá) se asemejan a los labios y, por lo tanto, nos recuerdan la importancia de cuidar nuestras palabras y purificarnos de cualquier discurso negativo que hayamos pronunciado.
El Lulav, por su forma erguida, se asemeja a la columna vertebral. Nos recuerda que debemos mantenernos firmes y rectos, orgullosos de servir a nuestro Padre en el Cielo.
Las cuatro especies y Di-s
El Midrash (Vaikrá Rabá 30) enseña que las cuatro especies también aluden a diferentes expresiones de Di-s. Para cada una de ellas presenta un versículo en el que aparece una imagen relacionada con esa especie:
Etrog — Pri Etz Hadar:
“Estás vestido de majestad y belleza (hadar)”.
Lulav — palmera:
“El justo florece como la palmera”.
Hadasim — mirto:
“Él está en medio de los arrayanes”.
Aravot — sauce:
“¡Alabado sea Aquel que cabalga en Aravot!”.
Así, las cuatro especies no solo representan distintos aspectos de nuestro mundo interior, sino que también nos recuerdan nuestra conexión con Di-s.
Al sostenerlas juntas durante Sucot, unimos todas estas dimensiones y expresamos nuestro deseo de que cada aspecto de nuestra personalidad pueda orientarse hacia la santidad y el servicio a Di-s.
Por el Rab. Yossi Marcus


