El judaísmo y la donación de órganos


Ell Judaísmo considera la vida sagrada. Por esta razón, donando un órgano para salvar una vida es el acto más alto de virtud. Pero a veces, precisamente porque la vida es sagrada, la donación de órganos es problemática.

La ley judía distingue entre órganos donados durante la vida y donación del órgano después de la muerte. Mientras se está vivo, donar un órgano sin el que se puede vivir, como un riñón, o médula ósea o sangre para salvar o mejorar otra vida es uno de los más grandes actos que se podría realizar.

En la teoría, lo mismo debe aplicarse a los órganos donados después de la muerte. Siendo que salvar vidas está por encima de casi todo, la oportunidad de hacerlo después de la muerte no sólo debería ser aceptable sino incluso obligatorio.

Pero en la práctica, esto presenta una preocupación mucho más seria. Para ser utilizable en un trasplante, la mayoría de los órganos tienen que ser quitados mientras el corazón todavía está latiendo. Pero la ley judía mantiene que si el corazón todavía funciona, la persona está viva. El momento de muerte se define cuando el corazón se detiene. Así que quitar los órganos de un paciente declarado con muerte cerebral mientras el corazón todavía está latiendo, es equivalente al homicidio.

Mientras el mundo médico y legal ha aceptado la muerte cerebral como una nueva definición de muerte, la inmensa mayoría de expertos en la ley judía no. Manosear la definición de muerte es empezar un camino que puede llevar a problemas éticos mayores. Esta es una pregunta de vida y muerte. Necesitamos de una sabiduría más elevada para guiarnos. No quisiera tener que decidir lo que es correcto o incorrecto basado en mi propia opinión subjetiva y sentimientos.

Agradezco a Di‐s que tenemos la Torá para darnos claridad en estos difíciles problemas

¿Puedo pagarle a mi amigo un interés que él pagó por mi?

PREGUNTA:

Un buen amigo mio me prestó plata de su linea de crédito, y ahora tiene que pagar intereses de esa cantidad. ¿Puedo pagarle por esos intereses que él mismo le va a pagar al banco, o está prohibido pagarle más de la cantidad que el me prestó? Si es así, ¿hay alguna solución para que pueda pagar ese interés?

RESPUESTA:

De acuerdo a la ley de la Torá, no se debe pagar interés en un préstamo entre dos Judíos. Está, sin embargo, permitido pagar intereses o recibir interés de un no judío, o a un banco o tarjeta de crédito de un no judío. No hay nada de malo en cargar intereses, es algo aceptado en todas las sociedades. Sin embargo, debemos tratar a los Judíos como miembros de la familia, y entre hermanos no se cargan intereses.

En una instancia como la cual tu me describes, a pesar de que entiendo que te debes sentir mal al saber que tu amigo está pagando intereses al prestarte dinero, tu no tienes permitido pagarle ningún interés.

Tu no le debes plata a su banco, le debes la plata a él. Él te prestó el dinero, y pagarle más de lo que te prestó está prohibido.

Hay una solución que se puede hacer ANTES de tomar el préstamo llamado “Heter Iska”. La idea detrás de esto es que, en vez de pedir por un préstamo personal, el prestamista y el prestatario firman un acuerdo de negocios cuyos beneficios serán compartidos. Tu Rabino debe tener un formulario de Heter Iska que tiene que ser llenado por ambas partes.

Mientras que lo antes mencionado es la regla Halájica en tales casos, siempre debes consultarle a tu Rabino.

Rabino Eliezer Danzinger de Chabad.org

¿La Torá permite cobrar intereses?

La respuesta es: depende.

Está escrito en la Torá (Shemot 22:24) “Cuando prestes plata a mi pueblo… no pondrás sobre él intereses” (Vaikrá 25:36) “No tomarás de él intereses” (Devarim 23:20) “No cobrarás intereses a tu hermano”. En un préstamo con intereses transgrede tanto el que presta como el que toma prestado. Así también todos aquellos que participan, por ejemplo, quien conectó al acreedor con el deudor. El escribano y los testigos (de haber) como así también, los garantes.

A la hora de hacer las compras debemos prestar atención a ciertas operaciones que se producen cotidianamente pero que no están permitidas, por ejemplo: si el vendedor nos ofrece el pago del producto a un precio en efectivo y recarga a plazo. Este recargo es interés y está prohibido.

En el caso de pagos con cheques, el cobrar del cliente los gastos del impuesto al cheque, está permitidos. El motivo es que no estamos pagando por la extensión del plazo de tiempo sino porque estamos pagando con un valor (el cheque) que no completa el pago, por causa de los impuestos que le quitan valor nominal.

También están prohibidos los intereses adelantados y los atrasados. Un ejemplo de interés adelantado seríia: El Sr. “A” quiere solicitar un crédito del Sr. “B” para ello le manda un regalo especial y luego le pide el préstamo. El caso de interés atrasado seríia: una vez pagada la deuda, el deudor le manda un lindo regalo al acreedor, en agradecimiento.

En la mencionada prohibición, la Torá nos prohíbe los préstamos entre hermanos de Su pueblo, lo que no incluye los préstamos que toma o da a quien no es miembro del mismo pueblo.

En el próximo número veremos que existe una forma permitida para realizar estas operaciones.

por el Rab. Iosef  Feigelstock

Sobre juicios y leyes

Mishpatim comienza con leyes que regulan apreciar la importancia vital de las relaciones humanas individuales y sociales. Sin embargo, esta sección sigue a la de Itró, donde se enfatizan las obligaciones del hombre hacia Di-s. El último capítulo de Itró que es el que precede y está unido a Mishpatim, trata las leyes del Altar.

Nuestros Sabios se preguntan con respecto a esta secuencia: ¿Qué relación tiene la sección de Mishpatim con las leyes del Altar?

La respuesta es: para enseñarnos que el Sanhedrín (la Corte de Jueces), debe estar cerca del Altar, símbolo de la obligación del hombre hacia Di-s. Esto señala que en el área de las relaciones humanas, tanto a nivel individual como intergrupal, es inútil apoyarse enteramente en sentimientos “intuitivos” de igualdad y justicia, tal como muchas experiencias amargas lo han demostrado.

Entonces, ¿qué sistema de moralidad puede sobrevivir en la coexistencia cotidiana de grupos e individuos? Sólo un sistema de ética y justicia cuyas leyes deriven su autoridad de una fuente Superior, del Creador del universo y del hombre. Ya que sólo el Creador conoce plenamente la naturaleza humana, con todas sus debilidades, tan sólo el Creador puede prescribir leyes verdaderas, éticas y moralmente perdurables, tanto para el individuo como para la sociedad en general.

Sólo las leyes que sustenten su veracidad y autoridad en el Ser Supremo, son válidas para todos, eternamente, sin variar con el tiempo y con el lugar.

A la luz de lo anterior se puede apreciar la importancia vital de la educación judía genera y de la Yeshiva y de la escuela judía en particular.

Lejanos son los días en que se creía que la educación en la Ieshivá era necesaria tan solo para la preparación de Rabinos o Shojatim (matarifes), pero no para las personas comunes.

Hoy, en nuestra sociedad, es muy claro que la enseñanza de la Torá en una Ieshivá, donde hay una atmósfera de reverencia y amor a Di-s, es indispensable para que cada niño y niña judíos, se desarrollen como buenos judíos cumpliendo sus obligaciones hacia Di-s y entonces comprenderemos”!

Una Orden General Desde que los judíos dejaron Egipto, fueron llamados “El ejército de Di-s”. Una persona que cumple el servicio militar, comprende inmediatamente que al recibir una orden de un oficial superior, no puede demorar su ejecución hasta el momento en que pueda analizarla y ver si está de acuerdo, es- pecialmente si la orden viene de un alto mandatario, ya que tal demora puede poner en peligro a todo el ejército. En verdad, una orden de Divina no debe estar en un nivel inferior. Ningún judío puede demorar el cumplimiento de una orden de Di-s hasta que tenga tiempo de estudiarla y aprobarla. Es por esa razón que la Torá fue recibida con la declaración unánime de todo nuestro pueblo: ¡“Naasé ve nishmá!, ¡cumpliremos y escucharemos!.

Los misterios de combinar lana y lino

De todas las leyes y costumbres milenarias de los judíos, una de las más misteriosas es la ley que prohíbe el Shaatnez. La mayoría de los judíos probablemente nunca escuchó de ella antes. Algunos quizá sí, pero no saben lo qué es. Incluso algunos que son muy escrupulosos en seguir las leyes de Kasher, pueden no preocuparse tanto con el Shaatnez. La realidad es que ambos son de igual importancia en la lista de los 613 preceptos de la Torá.

¿Qué es Shaatnez?

La prohibición de Shaatnez se encuentra en Deuteronomio 22:11 y en Levítico 19:19 e implica la prohibición bíblica de vestir un atuendo que esté hecho con lana y lino juntos. Vestir una prenda que es de lino y otra que es de lana a la vez, está permitido, así como la combinación de otros materiales no crean Shaatnez.

La referencia a la lana se refiere a lana de oveja o cordero. No se refiere a lana de camello, mohair, angora, cashmere, alpaca o vicuña. La referencia bíblica al lino se aplica sólo a fibras de la planta de lino, no al cáñamo o al yute. Sin embargo, fibras procesadas pueden contener Shaatnez.

La prohibición también incluye cualquier combinación de lana con lino sin importar si ambos están combinados en una prenda o en piezas separadas de la misma prenda. 

Incluso un traje que es 100% sintético, puede contener Shaatnez. Una etiqueta que establece que la prenda es de 100% algodón, puede contener un 2% de algún otro material. Además, la etiqueta se refiere a la fábrica, no a todos los hilos o materiales de relleno o de ajuste. De acuerdo a los expertos en esta área, Shaatnez ocurre con más frecuencia en vestimentas europeas que en vestimentas hechas en Estados Unidos o Canadá.

La prohibición se aplica a trajes, sacos, vestidos, pantalones, y a cualquier vestimenta incluyendo medias, pijamas, guantes y corbatas. También está prohibido vestir una prenda cuya parte ornamental, como ser una borla, contenga Shaatnez. 

Sin embargo, está permitido probarse una prenda en el negocio sin saber si contiene Shaatnez o no. Si la etiqueta especifica claramente que la prenda incluye lana y lino, entonces está prohibido.

¿Por qué tal ley?

La ley que prohíbe Shaatnez, cae en la categoría de lo que se conoce como Jok  (decreto), una ley que no puede ser explicada. Sin embargo, se sugieren varias razones. La explicación que da Maimónides es que a los sacerdotes paganos se les exigía vestir prendas hechas de lino con lana. 

La prohibición pudo haberse establecido para separar a los judíos de las prácticas paganas. Es interesante notar, no obstante, que las prendas de los sacerdotes en el Templo estaban exentas de dicha prohibición, trayendo así una explicación alternativa de que la prohibición fue designada para separar la práctica sacerdotal de la pública.

Otra explicación más colorida es que Abel trajo como ofrenda lana (una oveja), mientras que Caín trajo semillas. La mezcla fue letal, y Abel perdió su vida.

Una explicación más esotérica es que todo tiene su propia fuerza espiritual. Al mezclar ciertos artículos juntos, esas fuerzas están en peligro, y no pueden cumplir con su tarea asignada.

Los verificadores de Shaatnez de hoy en día.

De dos versículos de la Torá, y un agregado de complejidades de la elaboración de prendas modernas, ha surgido un servicio internacional de chequeo de Shaatnez.

Siendo que no se puede confiar en las etiquetas de las prendas, debe de haber otra manera para determinar si una prenda contiene Shaatnez o no. La respuesta es que se toma una muestra, y se lleva a revisar a un laboratorio de Shaatnez. Esta gente está entrenada para tomar muestras de la prenda sin dañarla, y mandarlas a laboratorios especiales. En el laboratorio, se examina si la prenda contiene Shaatnez con un microscopio para identificar las fibras.

No hay duda en que en fábricas conocidas por su uso del sintético, la cuestión del Shaatnez no es tan prominente como lo era antes. Sin embargo, el tema sigue surgiendo, especialmente siendo que varias vestimentas son confeccionadas en varias partes del mundo y en algunos casos con partes de una vestimenta que se manufactura en un país y se vende en otro. Por lo tanto, es difícil para el consumidor saber todo lo que contiene la prenda. También varias telas están siendo desarrolladas y nuevas combinaciones.

Considerando estos nuevos avances, los verificadores de Shaatnez en América y sus contactos en otros países tienen una red informal que mandan mensajes de alerta cuando se descubren nuevas cosas. Todo esto es parte del vibrante sistema de apoyo que se ha ido desarrollando alrededor de esta  misteriosa y milenaria prohibición.