¿Por qué los humanos le dan tanta importancia al Nuevo Año de los Árboles?

1. La Torá nos dice que el “Hombre es comparado al árbol del campo”. Hay muchas enseñanzas que podemos aprender de nuestras contrapartes vegetativas. Aquí hay tres ejemplos:

a) Siguen creciendo…

Un árbol nunca para de crecer. No importa cuán alto sea el árbol, cada año crece un poco más. Adicionalmente, el árbol nunca está satisfecho con las frutas producidas la estación pasada, cada año continúa ofreciéndole al mundo nueva producción fresca.

Nosotros también, siempre debemos continuar creciendo en nuestro conocimiento de la Torá, servicio a Di-s y relación con nuestro compañero. Y las Mitzvot que producimos ayer, la caridad que hemos dado y los Tefilín que hemos donado, no nos exime de hacer lo mismo hoy.

b) …pero siempre recuerda tu fundación.

Un árbol no puede sobrevivir, y obviamente tampoco producir adecuadamente, si no tiene raíces fuertes.

Similarmente nuestra fruta, es decir, nuestra Torá y buenas acciones, deben estar conectados a una fuerte fundación de fé en Di-s y compromiso en cumplir con Su voluntad. Uno que sólo hace Mitzvot cuando tiene ganas es comparado a un árbol sin raíces que puede caerse con cualquier viento.


c) El cuidado de la planta

¿Alguna vez haz intentado hacer crecer un árbol? Si lo haz hecho, entonces sabes muy bien todo el cuidado que es necesario. Incluso cualquier daño que es provocado en las hojas, pueden causar una malformación en el árbol. Sin embargo, una vez que el árbol ya está crecido, éste ya se puede defenderse por sí mismo y soportar incluso grandes rasguños .

Lo mismo sucede con la educación. La mente y corazón de un niño pequeño son muy delicados. Es muy importante asegurarse de que reciban el apropiado cuidado judío, y no exponerlos a “rasguños”. Nunca digas que la educación judía de tus hijos puede esperar hasta que maduren, porque sino será demasiado tarde.

2. Tu Bishvat es el día en el que celebramos nuestra relación especial con nuestra Tierra Santa. En este día le agradecemos a Di-s por la tierra y su abundante producción.

Por: Rabino Naftali Silberberg

¿Qué es la Guenizá y qué hacemos con ella?

En el capítulo XII de Devarim, la Torá le ordena a la generación que está por entrar a conquistar la Tierra de Israel la destrucción de las imágenes y monumentos de idolatría que allí encuentren. Culmina diciendo en el versículo IV: “No harás así para con Hashem tu Di-s”. De aquí aprenden nuestros Sabios que está prohibido borrar el nombre sagrado de Hashem. Más aún, ni siquiera podemos dejarlo en un lugar donde pueda arruinarse.

Por ello, todos aquellos escritos que contienen el nombre de Hashem y no tienen más utilidad, no pueden ser descartados ni abandonados. Debemos procurar dejarlos en un lugar protegido para que el nombre de Hashem no sea borrado. Este lugar recibe el nombre de Guenizá.

¿Cómo es la ley respecto a los escritos de Torá (que no contengan el nombre de Hashem) y la de aquellos artículos de Mitzvá, como las correas de los Tefilín y los hilos de los tziztit que fueron utilizados y ahora perdieron su validez?

Para explicar esto debemos previamente analizar los tres tipos de objetos de santidad: 

a) Aquellos que poseen el nombre escrito de Hashem en cualquier idioma que sea (Tanaj, Tefilín, Mezuzá, Sidurím, etc.) 

b) Textos de Torá que no contengan escrito el Nombre de Hashem (Talmud, Shuljan Aruj, las carpetas de estudios de Torá de los chicos, etc.) y 

c) Artículos que fueron utilizados al servicio de la Mitzvá. Este ítem se divide a su vez en dos subcategorías: 1) aquellos objetos que son la Mitzvá misma (las correas y los batim de los Tefilín y los hilos de los Tzitzit) y 2) aquellos objetos con los que se realizó la Mitzvá misma (la tela del Talit, las ramas del techo de la Sucá, las cuatro especies de Sucot, etc.).

Respecto a aquellos objetos que entran en la categoría a) deben ser llevados a una Guenizá para protegerlos de ser destruidos. Por ello, el responsable de la Guenizá deberá guardarlos en una vajilla de cerámica y enterrarlo en un cementerio judío.

Respecto a aquellos objetos que entran en la categoría b) deben ser llevados a una Guenizá para que éstos no resulten despreciados. Por ello, el responsable de la Guenizá deberá enterrarlo en un cementerio judío.

Respecto a aquellos objetos que entran en la categoría c-1) se procede igual que con los de la categoría b).

Respecto a aquellos objetos que entran en la categoría c-2) como fueron utilizados para una Mitzvá no pueden ser despreciados, pero tampoco estamos obligados a protegerlos. La costumbre en la práctica es la de reutilizarlos para el cumplimiento de otra Mitzvá, como por Ej: Las cuatro especies son quemadas en el momento de la quema del jametz en la víspera de Pesaj y los hadasim para olerlos en la havdalá.

por el Rab. Iosef Feigelstock Shlita

12 enseñanzas del autor del Tania

El 24 de tevet (28 de diciembre  de 2021) se cumplen 209 años del fallecimiento de Rabi Shneur Zalman de Liadi, fundador de la rama jasídica Jabad.

He aquí una compilación de 12 de sus enseñanzas:

1. Esto es lo que es el hombre; éste es el propósito de su creación y de la creación de todos los mundos, Supremos e Inferiores- el de constituir una morada para Di-s en el mundo físico.

2. Un poco de luz disipa mucha oscuridad.

3. En virtud de su naturaleza innata, la mente gobierna el corazón.

4.  La Plegaria sin la dirección del corazón, es como un cuerpo sin un alma… el Amor a Di-s y el Temor a Di-s son las alas con las cuales una acción sube hacia el cielo.

 5. Cada individuo judío, virtuoso o inicuo, tiene dos almas… Un alma deriva de la klipá (las “cáscaras” de creación) y sitrá ajará (el “otro lado”), y se enviste en la sangre para animar al cuerpo… De ella derivan los rasgos negativos… y también los rasgos compasivos instintivos del judío… El segundo alma en el judío es literalmente “una parte de Di-s de lo Alto.”

6. Si al ojo humano le fuera permitido ver la vitalidad espiritual que fluye de la pronunciación de boca de Di-s en cada creación, no veríamos la materialidad, grosería y tangibilidad de la creación, pues ésta se vería absolutamente anulada con respecto a la Fuerza Divina.

7. Rabí Mordejai de Hodorok, discípulo de Rabi Shneur Zalman, dijo: La primer cosa que oímos del Rebe fue: “Lo que está prohibido, no se debe; y lo que está permitido, no se necesita”.

8. A un discípulo que se quejó de sus problemas financieros. respondió Rabi Shneur Zalman: Tú hablas de lo que tú necesitas, pero no dices nada acerca de para qué Te necesitan.

9. “Quien está satisfecho con su porción” (Ética de los Padres 4:1) describe una tremenda virtud en los aspectos materiales, y un tremendo fracaso en todos que pertenece a los logros espirituales personales.

10. En realidad, cada mitzvá es tan supra-racional como la ley de la Vaca Roja. Sólo que la Voluntad Divina se revela a nosotros en grados variantes de “vestimentas” racionales.

11. El corazón judío es un carbón de fuego lánguido. Las palabras de la Plegaria son los fuelles que lo abanican y lo convierten en una llama rugiente.

12. Los discípulos de Rabí Shneur Zalman decían: Nuestro Rebe resucita a los muertos. ¿Qué es un cadáver? Algo frío e insensible. La vida es movimiento, calor, pasión. ¿Existe algo más helado, frío e insensible que el intelecto natural? Pero cuando la mente entiende, comprende y se conmociona por una idea Divina – ¿Acaso no se trata de la resurrección de un muerto?

Es nuestra tierra


Un una oportunidad, Benjamín Netanyahu dio una entrevista y el periodista preguntó por “la ocupación de Israel de tierras árabes”. Su contestación fue “es nuestra tierra”. El reportero se sintió aturdido ‐ esta información no aparece en los medios de comunicación.

1. La Nación y Jerusalém: Israel se volvió una nación en el año 1312 a.e.c, dos mil años antes del surgimiento del Islam.

2. Refugiados árabes en Israel empezaron a identificarse como parte de un pueblo Palestino en el año 1967, dos décadas después del establecimiento del Estado moderno de Israel.

3. Los judíos han tenido dominio de la tierra de Israel durante mil años desde la conquista judía en el año 1272 a.e.c, con una presencia continua en la tierra durante los últimos 3,300 años.

4. El único dominio árabe desde la conquista en el año 635 e.c no duró más de 22 años.

5. Durante más de 3.300 años, Jerusalém ha sido la capital judía. Jerusalém nunca ha sido la capital de ninguna entidad árabe o musulmana. Incluso cuando los jordanos ocuparon Jerusalém, nunca buscaron hacerla su capital, y los líderes árabes no la vinieron a visitar.

6. Jerusalém se menciona más de 700 veces en el Tanaj, Biblia. Jerusalém no se menciona ni una sola vez en el Corán.

7. El rey David fundó la ciudad de Jerusalém.

8. Los judíos oran mirando a Jerusalén. Los musulmanes oran con sus espaldas hacia Jerusalém.

9. Refugiados árabes y judíos: En 1948 los refugiados árabes fueron animados a dejar Israel por líderes árabes que prometieron limpiar la tierra de los judíos. Sesenta y ocho por ciento abandonó la tierra sin ver a un soldado israelí.

10. Los refugiados judíos fueron obligados a huir de los países árabes debido a la brutalidad, persecución y pogroms que sufrían allí.

11. El número de refugiados árabes que abandonó Israel en 1948 es estimado en 630.000. El número de refugiados judíos de los países árabes estima ser el mismo.

13. El Conflicto árabe‐israelí: los árabes son representados por ocho naciones separadas, que no incluyen a los palestinos.

14. Israel le ha dado la mayoría de la tierra del Banco Oriental y autonomía a la Autoridad Palestina y los ha provisto de armamento.

15. Bajo el dominio de Israel, todos los sitios musulmanes y cristianos han sido conservados y accesibles a las personas de todas las religiones.

16. La ONU se mantuvo en silencio cuando 58 Sinagogas de Jerusalém fueron destruidas por los jordanos y profanaron sistemáticamente el cementerio judío antiguo en el Monte de los Olivos. 17. La ONU se mantuvo en silencio mientras los jor‐danos impidieron por la fuerza un apartheid‐como política de impedir a los judíos visitar el Monte de Templo y el Muro Occidental.

¿Qué tienen en común abejas, lobos, osos, leones, zorros y comadrejas?

(A) NO TODOS SON KOSHER, Y (B) TODOS SON NOMBRES JUDÍOS HEBREOS O IDISH

Esto parece extraño, ya que los Sabios dan un gran significado al nombre. Este puede afectar la trayectoria de la vida y puede predisponerlo a ciertas tendencias (que pueden superarse con esfuerzo).

Nos advierten de nombrar a los niños con el nombre de personas con buenas características.

Además, se nos dice que no comparemos los rasgos negativos de nuestros hijos con los de los animales impuros (“¿Dejarás de saltar como un mono y de gritar como una hiena?”), Ya que puede tener un efecto espiritual negativo en el niño.

Y que tengamos cuidado de no mostrar imágenes de animales no kosher a niños muy pequeños.

Sin embargo, encontramos que muchos judíos, especialmente los de las comunidades Ashkenazim, llevan nombres de animales impuros. Antes de morir, Iaakov y Moshé bendijeron a las 12 tribus, comparando a algunas animales no kosher.

Además, personas justas y profetas, tenían nombres de animales no kosher. Por ejemplo, Débora, la profetisa, significa “abeja”. Juldá, otra profetisa, significa “comadreja”.

También tenemos nombres como Arie, “león”, en las Escrituras. No llamamos ni comparamos a nuestros hijos con animales impuros por ira, porque en ese caso los estamos comparando con los rasgos y aspectos negativos del animal.

Sin embargo, cuando le damos al niño el nombre del animal, nuestra intención es solo transmitir las cualidades positivas de ese animal. Del mismo modo, el rey Shlomó nos dice que aprendamos de los caminos de la hormiga, y el Talmud enseña que “incluso si no se hubiera dado la Torá, podríamos aprender modestia del gato y no robar de la hormiga”.

Curiosamente, existen nombres como Tzvi Hirsh (gacela o ciervo), Areie Leib (león) o Zeev Volf (lobo). Los místicos nos enseñan que los padres reciben un destello de profecía cuando dan a sus hijos nombres judíos.

Algunos explican que para ocultar la grandeza de ciertas almas a medida que descienden a este mundo, a veces se le da el nombre de un animal impuro. Los nombres judíos son parte integral de nuestra identidad. El Midrash relata que una de las razones por las que los judíos merecían la redención del exilio egipcio fue que, a pesar de todas las dificultades, mantuvieron sus nombres judíos, lo que los mantuvo ligados a Di‐s y Su Torá.

Por lo tanto, el mérito de tener y usar un nombre judío puede traer bendiciones y salvación no solo al individuo, sino también al mundo

¿Por qué hay tantas estrellas y galaxias?


El Talmud explica que originalmente el sol y la luna eran grandes, pero la luna se quejó: ¡Amo del Universo!

¿Pueden dos reyes llevar la misma corona? Di‐s le dijo a ella: “Ve a disminuir”.

Para apaciguar a la luna después de su disminución, Di‐s aumentó las estrellas que sirven como séquito de la luna. Cuando sale la luna, la acompañan, y cuando se pone, ellas se ponen.

Nuestros Sabios enseñan que no hay ni una sola brizna de hierba que no tenga un “mazal” en el cielo que le diga que crezca. “Mazal” se refiere a la jerarquía de fuerzas espirituales que canalizan la fuerza creativa de Di‐s en el mundo.

Podemos entender el concepto de mazal así: Di‐s deseaba crear un mundo físico en el que la Divinidad no se revela abiertamente, en el que los seres humanos tienen el poder de elegir libremente, en el que elegimos la Divinidad no porque seamos dominados por su gran luz, sino porque deseamos hacerlo.

Para lograr esto, Di‐s ocultó Su poder creativo dentro del mundo. Por lo tanto, cuando llega el momento de que una pequeña brizna de hierba, por ejemplo, reciba su “alimento” espiritual, la fuerza de vida Divina que la sostiene, Di‐s canaliza su fuerza de vida a través de toda una jerarquía de seres con una constante disminución, algo así como un sistema de tuberías de un depósito de agua que transportan energía Divina.

Los “tubos” no tienen libre albedrío, y no tienen más remedio que cumplir su propósito de canalizar la energía.

La fuerza creativa se filtra a través de una jerarquía de ángeles hasta los ángeles inferiores a cargo de cada estrella y constelación.

Luego se filtra al mundo físico a través de la fuerza de sustento espiritual de cada estrella (también conocida como el “alma” de la estrella). Para cuando finalmente llega a la brizna de hierba, la luz Divina está completamente oculta.

Cada estrella tiene su propio nombre único con el que Di‐s la llama. El nombre de la estrella corresponde a la fuerza vital Divina única que se canaliza a través de la estrella hacia este mundo físico.

Quizás sea por eso que existen innumerables estrellas en nuestro universo.

Escuchar con autenticidad

La parte más importante de la comunicación es ser un buen oyente; practicar lo que se llama “Escuchar con autenticidad” 

El escuchar con autenticidad incluye tres pasos básicos, que deben seguirse uno tras el otros; no puedes saltar al paso siguiente hasta que no hayas completado el paso anterior. Los tres pasos son: 

a) Escuchar con atención lo que la otra persona está diciendo sin interrumpirlo. 

b) Demostrar tu entendimiento y simpatía por lo que el otro está diciendo 

c) Corroborar con tu compañero para que confirme que lo has entendido correctamente. 

El arte de escuchar debe ser genuino. Contacto visual, respuesta por parte del otro, y reconocimiento, son aspectos esenciales, pero no funcionan si se usan como trucos para pretender que estás escuchando cuando en verdad no puedes esperar a que tu compañero pare de hablar para que tú puedas decir lo que quieres decir. Escuchar con autenticidad ocurre cuando estamos honestamente preparados para poner de lado nuestras propias historias y enfocarnos completamente en entender la historia de la otra persona. Si se usan los métodos correctos sin las intenciones correctas, no se le dará a entender al otro que él es lo suficientemente meritorio en tus ojos para ser escuchado y entendido. 

Escuchar con autenticidad también significa estar preparado para no juzgar al otro por tener ciertos sentimientos. Frases como “; ¿Por qué estás tan enojado? “, o ¿Por qué te molestas por tan poca cosa?”, transmiten el mensaje que la otra persona es tonta por tener dichos sentimientos. Esto le dará al otro otra razón para estar enojado contigo. 

Por Yaakov Lieder 

Respuestas como: “Veo que estás enojado por lo sucedido”, o “No me di cuenta qué tan herido estás”, o “Si estuviera en tu lugar, probablemente me sentiría igual”, transmiten a la persona el mensaje que él tiene derecho a sentirse como se siente. Más allá que tú estés o no de acuerdo con dichos sentimientos, es importante que entiendas y aceptes la manera en la que tu compañero se siente. Sólo cuando los sentimientos y pensamientos de tu compañero han sido reconocidos la conversación puede progresar y así tú puedes 

expresar tus propios pensamientos y sentimientos y cómo ves la situación, y desde ahí, subir al siguiente nivel que es solucionar el problema. 

No puedes saltarte la parte de “escuchas”, e ir directo a resolver el problema, porque: a) no puedes entender verdaderamente cuál es el problema sin reconocer los sentimientos del otro; b) tu compañero difícilmente estará preparado para hacer el esfuerzo necesario para resolver el problema, con una persona que no le importa escucharlo y simpatizar con sus sentimientos. 

Dile a tu compañero qué tan importante él es para ti, qué tan importante es para ti entender como se siente sobre el problema que ha habido entre ustedes dos, y qué tan importante es para ti resolverlo. Luego escucha, provee un feedback y verifica. Te sorprenderá ver qué fácil se volvió resolver el problema, y cómo tu relación mejorará como resultado. 

Inténtalo, ¡Funciona!

¿Qué es la Ketuvá?

La Ketuvá es el contrato matrimonial que establece las obligaciones del hombre sobre su mujer. El punto central de este documento es la compensación financiera que le corresponde a la mujer en el caso en el que el matrimonio se disuelva a través del divorcio o del fallecimiento. El documento es firmado por testigos Kasher, pero no necesariamente por los mismos que han observado el compromiso bajo la Jupa.

De acuerdo a la mayoría de las autoridades Halájicas, la Ketuvá es de decreto rabínico. Los Sabios estaban preocupados por la posibilidad de que un hombre pudiera divorciarse de su mujer. Por ello, instituyeron que ningún hombre podía casarse con una mujer, a menos que se obligase a sí mismo a pagar una suma importante en el desafortunado evento en el que él la divorcie.

Cuando un hombre judío se casa con una mujer judía, automáticamente se está obligando a su mujer en diez áreas 

Hoy en día, el formato de la ketuvá es un formulario impreso, en donde hay que completar la fecha y los nombres de los novios y sus testigos. Antes de la boda, el rabino que oficia la ceremonia, debe llenar estos espacios y supervisar las firmas de los testigos en el documento. También hay disponibles Ketuvot que son verdaderas obras de arte.

Está prohibido que una pareja viva junta, incluso temporalmente, sin una Ketuvá. En el caso en el que el documento se pierda o sea destruido, o si se ha encontrado un serio error en su texto, la pareja debe inmediatamente obtener otra Ketuvá de un rabino. Esta regla se aplica durante el período de matrimonio. Por ello, es prudente guardar la Ketuvá en un lugar seguro.

Por Naftali Silberberg

Una nación de estrellas luminosas

La primera nieve del invierno, siempre es placentera. Pero no cuando sucede en medio de la primavera.

Ajeno a la terrible tormenta que acechó a la ciudad durante la noche, me levanté aquella mañana y me dirigí hacia una calle repleta de árboles tirados y cables rotos. Los semáforos no funcionaban, y las calles estaban resbalosas por el hielo, pero la mayor sorpresa llegó cuando descubrí que no había electricidad en nuestra sinagoga. Sin luz, apenas podíamos llevar a cabo los servicios matutinos. Un número de gente que venía a rezar todas las mañanas llegó; muchos se fueron a rezar a sus casas, pero la gran mayoría se quedó. Encendimos velas, nos pusimos los Tefilín, y comenzamos a rezar. Mi mirada recorría la sala, y poco a poco, se me fue levantando el espíritu. Estaba encantado con aquella escena, la sinagoga a oscuras, y todas las cabezas al lado de las llamas de las velas leyendo en la penumbra; se parecía mucho a un Shtetl-pueblito.

Un calor me envolvió mientras observaba la sala, porque en la oscuridad, podía sentir el corazón del judío. Estaba oscuro, frío y helado, en la sinagoga no había ni calefacción, ni luz, y a pesar de todo, nada evitaba que los judíos vinieran a rezarle a Di-s. Era de mañana, y a pesar de los elementos, a pesar de los obstáculos, estos judíos piadosos estaban en la sinagoga. Me dí cuenta que el judío, es, como Di-s le prometió a Abraham, como las estrellas en el cielo.

Agujereando a la Oscuridad

Las estrellas son fuentes de luz constante. Incluso cuando el velo de la oscuridad está esparcido por el cielo, las estrellas siguen brillando. Podemos apreciar una estrella cuando su luz agujerea aquél velo de oscuridad y reconforta al cielo nocturno con su luz brillante. Las estrellas brillan todo el día, pero no llaman nuestra atención. Cuando el mundo está bañado por la gran luz del Sol, las pequeñas estrellas son prácticamente invisibles. Es solo de noche, cuando desciende la oscuridad, que las pequeñas estrellas demuestran su fuerza. Puede ser muy pequeña, de hecho, las estrellas sólo aparentan ser pequeñas dado a la distancia en la que se encuentran en relación a la tierra, pero de hecho son gigantes, pero su poder de iluminar prevalece durante la noche.

La humanidad también es comparada con las estrellas. Están las almas fuertes, que, a pesar de los desafíos, pueden sobrellevar su oscuridad personal. En una mañana normal, en donde las calles están secas y la luz está encendida, muchos judíos van a la sinagoga. Cuando hay tormentas y las calles mojadas y frías hacen que nos resguardemos en nuestros hogares, la gran fuerza de aquellos que sobrellevan los desafíos, llaman nuestra atención. Es ahí, cuando estas estrellas brillantes evaporan la penumbra y nos imparten inspiración y fuerza.

La promesa de Di-s

Esto es de hecho, lo que Di-s quiso decir cuando le dijo a Abraham: “Mira al cielo y cuenta las estrellas…ve si puedes contarlas”. Y Él le dijo a Abraham: “tan (numerosos) serán tus hijos”. La ciencia aún no ha descubierto, y menos aún contado ni identificado, cada estrella. Esto es porque ellas operan en las lejanas distancias de galaxias oscuras que el ojo humano no puede apreciar. Aún así, a pesar de la oscuridad, una estrella ocasional aparece a la distancia. Es por esta razón que la estrella nos reconforta tanto. Somos arrastrados hacia ella, porque su luz parpadeante y brillante nos está llamando; nos hacen recordar que cada desafío puede superarse, cada distancia puede ser atravesada y cada oscuridad, puede ser iluminada.

Obstáculos como oportunidades

Más allá que un impedimento para iluminar, las estrellas ven a la oscuridad como una oportunidad para brillar. Como aquellos judíos que fueron a rezar a la sinagoga oscura, agachándose cerca de la llama. Estos judíos son mis estrellas; no se rinden con los desafíos, no se agobian por la oscuridad, ni temen a la noche. Estos son estrellas, que nunca dejan que un obstáculo interfiera en su camino. Estas son estrellas que nos inspiran en la noche. Estas son estrellas, que cuya luz hace que no tengamos razón para temerle a la oscuridad.

No fueron las velas las que me iluminaron aquella fría mañana, sino que eran las cabezas que estaban encima de las velas. En esas cabezas, vi a las estrellas que Di-s se refería cuando le habló a Abraham.